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-Nadie le hace caso al gobernador
-Por eso abundan los aspirantes
-PAZ aliado del oficialismo
POR Raúl Hernández Moreno
No importa que desde Ciudad Victoria el gobernador Américo Villarreal señale a Ninfa Cantú como su candidata a la presidencia municipal de Nuevo Laredo: nadie se ha dado por enterado y por eso hay anarquía en el partido del oficialismo.
Como no hay partido, como no hay liderazgo, como no hay un árbitro que establezca reglas y se encargue de que se respeten, priva la anarquía y vemos a funcionarios haciendo campaña en el territorio, con visitas a las colonias, con loterías de regalos, atendiendo y resolviendo garantías. Todo este proselitismo tiene el propósito de obtener una candidatura, a lo que sea.
Saben los morenistas que, si los denuncian ante los tribunales electorales, el órgano va a fallar a su favor y en una de esas sanciona a los acusadores, por andar difamando.
En este desorden político todos los días surgen nuevos prospectos a cargos de elección que han hecho de las redes sociales su base política, convencidos que entre más seguidores y likes obtengan, esto les facilitará ser designados candidatos y la elección será mero trámite, porque Morena es el partido más popular del mundo. Además, como es el partido en el gobierno, sino ganan en las urnas, arrebatarán la victoria en los tribunales.
Si en Nicaragua el dictador Daniel Ortega anunció que ya no habrá elecciones, a los morenos les gustaría replicar el modelo en México, pero los atemoriza la reacción de Donald Trump, porque una cosa es defender la soberanía de saliva y otra tener que actuar de verdad.
A nadie sorprende el silencio de la 4T ante los dichos de Ortega. Ni la merolica presidenta ha tocado el tema, porque comparte su opinión, pero no se atreve a externarla.
Y es que, para defender la soberanía frente a Estados Unidos, no basta con tener una amplia variedad de moles y un mariachi, como dijo Nayib Bukele.
En otro tema, el diputado federal por Morena, Eric Flores, líder moral del nuevo partido PAZ, dijo que analiza salir del primer partido para quedarse en el segundo. ¡Qué bárbaro!
Si Morena fuese un partido real lo hubiese expulsado hace más de un año, cuando estaba trabajando para obtener el registro oficial de Construyendo Sociedades de Paz, ahora convertido en PAZ, porque violenta los estatutos internos que prohíben militar en dos partidos. Pero salvo Ricardo Monreal, que alertó de las incongruencias de Flores, nadie dijo nada, temerosos de sus acuerdos con la cúpula gubernamental.
Obtenido el registro oficial, Flores utilizará a PAZ para negociar un mejor acuerdo político con la 4T. En el 2027 PAZ tendrá que competir solo, por ser la primera elección en que participa, pero si ratifica el registro, en el 2030 estará coaligado con Morena.
PAZ ha obtenido el registro oficial como partido en tres ocasiones, lo ha perdido en dos y en el 2027 tendrá que competir para ser ratificado o desechado.
PAZ es un partido ultraconservador, ultraderechista, pero eso no le importa a Morena, con tal de estar en el poder.
