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-Vivienda, un hospital, el tren, ANAM…
-Ana Laura Huerta quiere ser senadora
-Maricela calló seis meses su destape como diputada
Raúl Hernández Moreno
La alcaldesa Carmen Lilia Canturosas reconoció el respaldo de la presidente Claudia Sheinbaum a Nuevo Laredo y destacó los proyectos del gobierno federal para esta frontera: seis mil viviendas de interés social, un hospital IMSS-Bienestar, el tren de pasajeros Nuevo Laredo-CdMx, la ANAM, entre otros.
Todos esos proyectos son importantísimos, sin duda, pero lo que más urge es ampliar los actuales hospitales públicos, desde el IMSS, ISSSTE y el General. Es inhumano el trato que reciben los pacientes, resultado de que no hay presupuesto para mejorar la infraestructura, el equipo y para contratar más personal especializado.
En fin.
Carmen Lilia estuvo presente durante la visita de la presidenta Sheinbaum a Ciudad Victoria el jueves y se quedó en la capital porque hoy tenía varios asuntos en su agenda y el sábado asistirá al informe del alcalde Eduardo Gattas.
Por otra parte mientras que Morena aplazó la publicación de la convocatoria para coordinadores distritales y municipales, hay quienes ya tienen la mira puesta en el 2030.
Una de ellas es la diputada local Ana Laura Huerta Valdovinos que logró la nominación por el Partido Verde, pero luego renunció para integrarse a la bancada de Morena.
Ahora está trabajando para conseguir la senaduría en el 2030, lo que suena imposible, porque no tiene la experiencia y padrinazgos para competir por una senaduría y menos en Morena, donde hay personajes con mayor peso político.
Además, está descartada para el 2027 y al quedar sin un cargo de elección, dejará de ser una figura pública y tendrá que regresar a atender su agencia aduanal, pues la ley le prohíbe ostentar un cargo administrativo, salvo que previamente renuncie a la patente.
Sin una posición electoral, está condenada a desaparecer de la vida pública y estar tres años en la banca la aleja de la senaduría y la coloca en una distancia similar a la de la tierra y el sol.
En fin, soñar no cuesta.
Ahora que se han puesto de moda las fotos al estilo de la década de los ochenta, nos recuerda que la forma de hacer política también ha cambiado.
En 1992, cuando Maricela López Ramos fue designada candidata a diputada local por la CTM, se lo anunció el profesor Pedro Pérez Ibarra seis meses antes de su destape, con la advertencia de que no debía decirlo a nadie, pues de lo contrario no sería nominada.
Maricela calló seis meses, no le comentó ni a su familia y mucho menos a sus amigos, lo que se cocinaba en la CTM. Fueron seis meses larguísimos, hasta que llegó el día y entonces sí pudo platicar a todo el mundo lo que fue un secreto durante seis meses.
Pero en esos seis meses, ella sabía que Pérez Ibarra tenía poder político y era hombre de palabra. Nunca dudó del ofrecimiento. Confió en la palabra del líder cetemista y este cumplió.
Hoy en cambio, hay una aspirante a la alcaldía que a todo mundo le platica que el gobernador Américo Villarreal Anaya ya le dijo que ella será la candidata. Adiós a la secrecía, adiós a la discreción.
Los tiempos cambiaron.
