Por Raúl Hernández Moreno
Las crónicas oficiales hablan de más de 35 mil asistentes al cierre de campaña de Ricardo Anaya en Mante y Victoria. Las fotos — tomadas a medio evento, como debe de ser, y no media hora antes de iniciar—son impresionantes.
Ahora el PAN está obligado a movilizar a sus simpatizantes este domingo y darle muchos votos a Anaya.
Aquí en Tamaulipas debe de irle bien, pues en el 2016, el PAN-MC-PRD juntos obtuvieron más de 820 mil votos. Claro, todas las elecciones son diferentes.
Aquí en Nuevo Laredo, los panistas regresaron muy animados con el cierre de Anaya, convencidos de que van a ganar las elecciones.
Ricardo Anaya no visitó Nuevo Laredo en calidad de candidato presidencial, aunque sí vino en el 2016, a acompañar a Francisco García Cabeza de Vaca, cuando era candidato a gobernador. El evento, entonces, fue en la explanada Independencia. Antes de la llegada de Cabeza y Anaya, llovió a cantaros, recordamos, pero el agua se fue al iniciar el evento.
Tampoco nos visitó José Antonio Meade, de la misma forma en que nunca vino Enrique Peña Nieto durante su campaña.
En otro tema, desde hace algunos días se exhibe en Reynosa una réplica de la Capilla Sixtina, que ya ha estado en la Ciudad de México, en Puebla y en otras ciudades. La exposición es organizada por el Gobierno del Estado.
Hace algunos meses, en el Museo del Noreste de Monterrey, se presentó una exposición de esculturas y pinturas de Miguel Ángel que incluyó una réplica exacta del Miguel Angel, La Piedad, otras muchas esculturas y la Capilla Sixtina, en tamaño más reducido que la real, pero con gráficas explicando los personajes que aparecen.
La capilla Sixtina, pintada hace cinco siglos, es una chulada, con el agregado que esta que se exhibe en Reynosa, a diferencia del original, no hay que caminar varios kilómetros entre los Museos Vaticanos para llegar a esa sala. Cuando uno llega, ya está medio cansado. Es un cansancio agradable, por supuesto, pero cansancio al fin. Aquí se llega en corto y a disfrutarla.
No sabemos si después de estar en Reynosa, la Capilla Sixtina se presente en otras ciudades de Tamaulipas. Esperemos que sí. Ahora que si usted puede darse una vuelta, vale la pena trasladarse un poco más de 200 kilómetros que viajar casi 10 mil kilómetros para conocer la original, en el Vaticano. Hay que aprovechar que la tenemos cerca, quién sabe si más adelante se presente una nueva oportunidad.
Pero además la Sixtina es una obra de arte que nada tiene que ver con creencias religiosas, aunque haya sido solicitada por un Papa. La Sixtina se disfruta independientemente de si se es católico, musulmán, budista o no creyente.
