Por Raúl Hernández Moreno
Octavio Almanza fue aceptado como aspirante a candidato a diputado local por el distrito 2 y el próximo mes iniciará el levantamiento de firmas para cumplir con la cuota solicitada por el Instituto Electoral de Tamaulipas, que es el 3 por ciento de los ciudadanos que aparecen en la lista nominal, alrededor de 3,500.
El próximo lunes está citado en Ciudad Victoria para recibir su constancia y ser capacitado sobre los ingresos y egresos de campaña.
Desconocemos cuál es el destino del ex panista Rodolfo Martínez Camacho quien también solicito ser aceptado como aspirante a candidato por el distrito 1.
De los dos, Tatis Almanza es quien despierta mayor interés porque ha sido secretario particular de dos ex alcaldes, ha participado en varias campañas y sabe desenvolverse bien en las esferas políticas.
Pero, además, tiene a su favor que el PRI esta tronado y es altamente probable que muchos priistas decidan darle su voto, porque saben que su partido no tiene posibilidades de ganar, pues desde el 2012 no gana ninguna elección local ni federal, hablando estrictamente de los resultados obtenidos en Nuevo Laredo. Y si en esas cinco elecciones tenía acceso a recursos gubernamentales primero de los tres niveles, luego los del Estado y ni así gano, menos ahora que no hay dinero.
Votar por el PRI es desperdiciar el voto, como ha pasado en las últimas cinco elecciones.
En otro tema, el Rector de la Universidad Tecnológica, Alfonso Salas se suma a la lista de aspirantes del PAN a la diputación local. Incluso colaboradores suyos filtraron esta aspiración desde hace algunas semanas.
La verdad se nos hace muy verde como candidato, pues carece de de trayectoria partidista y le falta esa chispa que identifica a los políticos, pero es el PAN quien debe decidir si lo lanza o no.
Mientras tanto, en el PRI se empeñan en que Juan de Dios Juanes Carrizales sea candidato a diputado local.
Es cierto que Juanes le dio frescura a la campaña de este año, pero los resultados obtenidos distan de ser los mejores. Postularlo de nuevo, es exponerlo a una nueva derrota y no es así como debe cuidarse a las nuevas figuras del PRI.
La más reciente elección confirmó que estuvo mejor que el PRI haya bloqueado a Rafael Nolasco y no le permitiera ser su dirigente municipal, pues de haberlo sido, hoy cargaría con el peso de la vergonzosa derrota del tricolor.
Tanto Nolasco como Javier Lozano, y otros jóvenes priistas que se entusiasmaron con el proceso y luego se toparon con la falta de oportunidades, seguramente después de las elecciones del 1 de julio último, han de haber dicho: ¡Lo bueno que no nos hicieron caso!
Juanes Carrizales debe ser cuidado por el PRI, deben dejarlo descansar y esperar una nueva oportunidad para volver a lanzarlo, no le vaya a pasar lo de Ileana Medina en el PAN que la expusieron a tres derrotas al hilo.
