CREATOR: gd-jpeg v1.0 (using IJG JPEG v62), quality = 82
-Miranda irá independiente y de suplente
-Sigue el choteo en proceso de Morena
Raúl Hernández Moreno
Como lo anticipamos en este espacio, Jorge Miranda Niño se bajó de la competencia por la candidatura a la alcaldía de Morena y buscará la presidencia municipal por la vía independiente, en calidad de suplente de Gustavo Quintana.
Durante casi un año, una vez que obtuvo la presidencia de la Barra de Abogados, Miranda realizó decenas de reuniones, loterías de regalos, encuentros con grupos y personajes, promoviéndose por Morena y al final se retiró y se va de suplente.
En realidad, nunca tuvo chance de conseguir la candidatura. En Morena, como en todos los partidos, las candidaturas las deciden las cúpulas.
En el 2018, Miranda fue candidato independiente a la alcaldía y le fue bastante mal en las urnas, pues logró 3 mil 956 votos, mientras que el ganador, el PAN, consiguió 59 mil 025.
Durante el año que hizo proselitismo partidista, Miranda consiguió que, en su visita a Nuevo Laredo, el presidente del Consejo Político Estatal de Morena, Rómulo Pérez, se refiriera a él como un referente del partido, junto con Ninfa Cantú, Carlos de Anda y Pedro Lozano, lo que no consiguieron el resto de los aspirantes registrados que buscan la candidatura.
Para conseguir la candidatura, Miranda y Quintana necesitarán que primero el IETAM los autorice a participar en el proceso interno y luego conseguir más de 10 mil 500 firmas de ciudadanos que los apoyen para que se les reconozca como candidatos.
No es una tarea fácil, pero tampoco imposible, con el agregado de que Miranda Niño ya recorrió ese camino y eso les facilitará obtener las firmas suficientes para poder competir en las urnas. Lo harán en condiciones de enorme desventaja ante los partidos políticos.
Los independientes nunca han causado entusiasmo en Nuevo Laredo, a todos los que han participado les ha ido malísimo y hasta ahora ninguno ha logrado sacar más votos que firmas reunidas para ser autorizados como candidatos. Más de la mitad de los que les dan firmas, les niegan el voto,
En otro tema, han pasado nueve meses y las instalaciones de la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM) siguen convertidas en un elefante blanco. Es una lástima, con una inversión tan grande, de por lo menos 10 mil millones de pesos. La cifra oficial es de cuatro mil millones, pero ya se sabe que a Morena le gusta duplicar y triplicar los presupuestos.
Vivimos en un país donde la transparencia es tan transparente que no se ve, como diría Daniel Peña Treviño.
No solo están sin uso las instalaciones, y deteriorándose, sino que, además, ninguna autoridad informa para cuándo se pondrán en funcionamiento.
Como las instalaciones están en desuso, el expresidente estatal del PRI, Ramito Ramos Salinas, propone que el gobierno federal ceda el inmueble al gobierno del estado para reubicar ahí la Oficina Fiscal, las oficialías del Registro Civil, ITAVU, Catastro y demás dependencias estatales que actualmente operan en condiciones similares a las de las oficinas de países africanos. Todas son reducidas, sin estacionamientos, sin atenciones para el público.
No es mala idea, pero difícilmente el gobierno federal la aceptará y mucho menos viniendo de un conservador.
Mientras tanto, sigue el choteo en el proceso interno de Morena, convertido en un circo, en una comedia de teatro, como resultado de la falta de liderazgo político y porque no hay restricciones para el registro. Cualquier chango o changa cree que debe ser candidato, porque así se le ocurrió, sin importar la carencia de atributos administrativos, académicos y políticos.
Dos o tres son los que tienen posibilidades reales y todo mundo sabe quiénes son esos dos o tres.
