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-Miles festejan el Grito
-Destapes en los estados fracturan el oficialismo
-PRI y PAN, a favor de una alianza
Raúl Hernández Moreno
Con el destape de los futuros candidatos a gobernador, no sólo en Guerrero se dividió el morenismo, también en Zacatecas y Baja California, aunque suponemos que eso ya se lo esperaba el oficialismo y ahora puso en marcha la operación cicatriz para que al menos de dientes para afuera, todos apoyen a los elegidos, una vez que inicien las campañas.
Pero mientras tanto, de aquí al inicio de las campañas, habrá una guerra interna, metralla permanente entre los que no fueron elegidos y el seleccionado, fuego amigo que será más letal que el de los opositores, porque los morenos se conocen entre sí y saben cómo dañar al adversario.
Es lo mismo que vemos en Tamaulipas y en Nuevo Laredo, donde los aspirantes se dan con la cubeta, aunque en público dibujan en sus rostros una tímida sonrisa y dicen que respetarán al que resulte elegido. En política hay que estar preparados para ser, pero sobre todo para no ser.
La veintena de aspirantes que quieren la alcaldía van a seguir operando para mejorar su posicionamiento y alcanzar la nominación, porque quieren mucho a Nuevo Laredo y para ellos la forma de demostrarlo es siendo alcalde y nada más.
En otro tema, miles de neolaredenses acompañaron a la alcaldesa Carmen Lilia Canturosas en la ceremonia del Grito de la Independencia, que se ha convertido en la principal fiesta popular en todo el país.
El festejo estuvo amenizado por los famosos Tucanes de Tijuana y el grupo LMT.
Las festividades continuaron este día, con el desfile escolar en el que participaron casi cinco mil personas y otras tantas lo disfrutaron en las calles.
Por otra parte, las dirigencias estatales del PRI y el PAN, coinciden en ir en alianza en aquellos distritos y municipios de Tamaulipas, donde la militancia este de acuerdo y que, además, los números lo justifiquen.
Tanto Bruno Díaz como Gloria Garza, líderes del PRI y el PAN, se muestran flexibles con las alianzas, como una forma de enfrentar la elección de estado que tendremos en el 2027.
Morena hará campaña en el 2027 de la mano de los gobiernos estatal y municipales. Veremos una simbiosis Morena-gobierno, en la que ambos serán lo mismo y ni siquiera se ocupan en disimularlo. Se van a gastar carretadas de dinero para retener el poder en el mayor número de distritos y municipios.
Va a ser una elección intensa, salvaje, con despilfarro de recursos y los opositores no deben espantarse. Es lo mismo que hacía el PAN y el PRI cuando eran gobierno, aunque no eran tan obvios como Morena.
Hay municipios donde al PRI y al PAN no les alcanza para ganarle a Morena, pero si suman fuerzas, la situación cambia.
Es exactamente lo mismo que le ocurre a Morena, que, sin el respaldo del Verde y el PT, no podría ganar en muchos lugares. Eso bien lo saben ambos partidos y por eso venden caro su amor a Morena y exigen una rebanada de pastel superior a su fuerza política en el territorio y a Morena no le queda otra opción que ceder, o correr el riesgo de perder, por verse pichicato.
El Verde y el PT, pueden resultar caros, pero se tiene que pagar su precio a cambio de retener el poder.
