Especial / LA RED DE ALTAMIRA
Managua.- Daniel Ortega y su esposa Rosario Murillo consolidaron su mando absoluto en Nicaragua: como Presidente y “copresidenta” controlarán todos los poderes del Estado y a la sociedad civil, según una reforma constitucional aprobada este jueves en el Parlamento.
La reforma, propuesta por Ortega, establece que los copresidentes coordinarán ahora “a los órganos legislativo, judicial, electoral” y de fiscalización, antes reconocidos como independientes en la Carta Magna.
“Aprobada en su totalidad en segunda legislatura” la ley de reforma a la Constitución de Nicaragua, anunció la Asamblea Nacional en su cuenta en X. Este era el último paso antes de la entrada en vigor del cambio de la Carta Magna.
Además, Nicaragua es definida ahora como un Estado “revolucionario” y “socialista”, e incluye entre los símbolos patrios la bandera rojinegra del FSLN, ex guerrilla bajo cuyo liderazgo una insurrección popular derrocó al dictador Anastasio Somoza en 1979.
El mandato de Gobierno pasa de cinco a seis años y el rango de la ya poderosa Murillo sube de Vicepresidenta a “copresidenta”, según la reforma aprobada en noviembre en un primer periodo de sesiones del Congreso dominado por el gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN, izquierda).
Ortega, ex guerrillero de 79 años que gobernó Nicaragua en la década de 1980 tras el triunfo de la revolución sandinista, está en el poder desde 2007 y sus críticos lo acusan de instaurar en Nicaragua una “dictadura familiar”, junto a su esposa, de 73 años.
