Italia Soler / LA RED DE ALTAMIRA
MADERO. – Autoridades de salud y especialistas advierten sobre el virus Coxsackie, un agente infeccioso que pertenece a la familia de los enterovirus y que suele circular entre la población infantil, principalmente en guarderías y espacios donde la convivencia es muy cercana.
El Coxsackie provoca enfermedades con síntomas similares a los de la gripe, aunque también puede ocasionar cuadros más específicos como la enfermedad de manos, pies y boca, así como infecciones musculares conocidas como pleurodinia o “dolor de costado”.
El grupo más vulnerable son los niños menores de cinco años, con un pico máximo de contagio a los dos años de edad, debido a que su sistema inmunológico aún está en desarrollo y a que suelen compartir objetos en su entorno escolar o familiar.
Entre los principales síntomas se encuentran fiebre, dolor de garganta, malestar general y, en algunos casos, la aparición de ampollas en la boca, manos y pies. Aunque la mayoría de los pacientes se recupera sin complicaciones graves, la recomendación es acudir al médico en caso de presentar estos signos para recibir un diagnóstico oportuno.
Para reducir la propagación, especialistas insisten en la importancia de medidas de prevención básicas:
Higiene de manos: lavarse con agua y jabón después de ir al baño, cambiar pañales, antes de comer o preparar alimentos, y al regresar de la calle.
Evitar contacto cercano: no compartir vasos, cubiertos, toallas, chupetes ni juguetes, y no llevar a los niños enfermos a la escuela.
Limpieza frecuente: desinfectar juguetes, manijas, mesas y baños con soluciones como cloro diluido.
Aislamiento temporal: en caso de síntomas, permanecer en casa y evitar el contacto con otras personas hasta pasados al menos 5 a 7 días del inicio de la enfermedad.
Las autoridades sanitarias recalcaron que la prevención es la mejor herramienta para contener la transmisión de este virus, que tiende a propagarse con rapidez en temporada escolar.
