Especial / LA RED DE ALTAMIRA
ALTAMIRA. -.La regidora Martha Eladia García Carrizales, presidenta de la Comisión de Igualdad de Género del Ayuntamiento de Altamira, emitió un enérgico llamado a la ciudadanía para respetar los espacios de estacionamiento exclusivos para personas con discapacidad, enfatizando que el cambio hacia una cultura de inclusión comienza con el ejemplo personal.
La edil reconoció que el uso indebido de estos espacios continúa siendo una problemática persistente, pese a las constantes denuncias en redes sociales y medios de comunicación locales.
“Más que nada, creo que tenemos que hacer conciencia nosotros mismos como ciudadanos. Las personas con discapacidad debemos hacernos valer y exigir respeto, pero también enseñar con el ejemplo. Todos venimos de una familia, todos tenemos un padre o una madre adulta que nos enseñó valores. Esos valores hay que hacerlos valer en lo público”, expresó.
El tema recobró relevancia recientemente tras la difusión de imágenes en redes sociales que muestran una camioneta, presuntamente propiedad de un regidor, estacionada en un cajón exclusivo para personas con discapacidad.
García Carrizales, evitó hacer señalamientos directos, subrayando que no presenció el hecho y que, en algunos casos, pueden ocurrir emergencias que obliguen a improvisar.
“No me consta. A veces ocurren situaciones imprevistas. Yo misma he tenido emergencias que me han obligado a improvisar. No justifico, pero entiendo que hay momentos en los que se prioriza la urgencia, aunque no se tenga discapacidad”, indicó.
Aun así, fue enfática al señalar que los funcionarios públicos deben ser los primeros en dar ejemplo de congruencia y respeto a la ley.
“Lo importante es respetarnos primero nosotros como personas. Si no hay congruencia en lo individual, no se puede pedir a los demás que respeten”, afirmó.
La regidora subrayó que el cambio no debe depender únicamente de exhortos desde el cabildo, sino de una conciencia ciudadana que promueva la empatía y el respeto hacia las personas con discapacidad.
“La accesibilidad y el respeto siguen siendo retos estructurales. La aplicación de la norma no debe depender de la voluntad del conductor, sino de una verdadera cultura de inclusión”, concluyó.
