En el marco del Día del Abuelo se lamenta este tipo de actos, que reflejan una preocupante falta de empatía y responsabilidad hacia quienes les dieron la vida
En lo que va del año, al menos ocho adultos mayores han sido despojados de sus viviendas por sus propios hijos, denunció Carmen Díaz Barrios, regidora del Ayuntamiento de Tampico y presidenta de la Comisión de Grupos Vulnerables.
Pilar Dantés / LA RED DE ALTAMIRA
TAMPICO. – En lo que va del año, al menos ocho adultos mayores han sido despojados de sus viviendas por sus propios hijos, denunció Carmen Díaz Barrios, regidora del Ayuntamiento de Tampico y presidenta de la Comisión de Grupos Vulnerables.
En el marco del Día del Abuelo, que se celebra este 28 de agosto, la funcionaria lamentó profundamente este tipo de actos, señalando que reflejan una preocupante falta de empatía y responsabilidad hacia quienes les dieron la vida.
“Desde octubre a la fecha he recibido ocho reportes de despojo. Son madres y padres que han sido sacados de sus casas, además del maltrato físico y emocional, como no darles sus medicinas ni llevarlos al médico. Es impresionante y muy triste”, expresó Díaz Barrios.
La regidora señaló que muchos de estos adultos mayores quedan desprotegidos, sin respaldo legal ni resguardo por parte de las autoridades, situación que agrava aún más su vulnerabilidad.
En este contexto, hizo un llamado a promover el uso del usufructo vitalicio al momento de elaborar testamentos, para que los adultos mayores mantengan sus derechos sobre sus bienes mientras estén vivos.
“Debemos orientar a nuestros adultos mayores a no entregar sus pertenencias en vida. Es momento de abrazarlos, no de despojarlos”, enfatizó.
Díaz Barrios también alertó sobre una creciente demanda social para la apertura de más asilos públicos, lo que a su juicio revela el abandono y la falta de voluntad de muchas familias para hacerse cargo de sus adultos mayores.
“No somos como otros países donde se valora la sabiduría de los abuelos. Aquí muchos solo buscan cómo deshacerse de ellos. Aunque hay esfuerzos de Bienestar Social y otras instancias, aún falta mucho por hacer”, lamentó.
De los ocho casos atendidos, solo uno logró regresar a su hogar tras una intervención legal. El resto continúa en litigio, ya que los hijos se niegan a presentarse ante las autoridades, alegando incluso que sus padres padecen demencia senil. Actualmente, estas personas viven bajo el resguardo de vecinos o familiares políticos que han decidido apoyarlos.
La regidora concluyó haciendo un llamado urgente a la conciencia social y al fortalecimiento de las políticas públicas para proteger a los adultos mayores, quienes hoy más que nunca necesitan respaldo y dignidad.
