Persisten rellenos ilegales y vecinos denuncian porque temen graves inundaciones
El relleno indiscriminado de lagunas en Altamira continúa siendo un grave problema ambiental y social, ante la descarga constante de toneladas de escombro en cuerpos de agua, muchas veces a plena luz del día y sin que exista una sanción ejemplar contra los responsables.
Especial / LA RED DE ALTAMIRA
ALTAMIRA. – El relleno indiscriminado de lagunas en Altamira continúa siendo un grave problema ambiental y social, ante la descarga constante de toneladas de escombro en cuerpos de agua, muchas veces a plena luz del día y sin que exista una sanción ejemplar contra los responsables.
Vecinos de sectores como la colonia Nuevo Madero alertaron sobre el riesgo inminente que esta práctica representa.
“El problema es qué va a suceder cuando vengan las inundaciones, ahora sí las lagunas se van a desbordar”, denunció Claudia Hernández, habitante del sector.
Incluso, en algunos terrenos rellenados ya se observan asentamientos irregulares, sin agua potable ni energía eléctrica, donde familias han comenzado a instalarse, aumentando el riesgo urbano, precisó.
De acuerdo con cifras oficiales, en 2024 y lo que va de 2025 se han registrado 13 denuncias formales por relleno de lagunas únicamente en Altamira, aunque la problemática se extiende por más de 40 cuerpos de agua en riesgo en la zona sur de Tamaulipas.
Cada hectárea de laguna que desaparece significa miles de metros cúbicos de agua sin capacidad de concentración, lo que eleva la posibilidad de inundaciones, hundimientos de suelo, fallas en el drenaje, contaminación y pérdida de biodiversidad.
El marco legal establece que el relleno de lagunas es un delito federal que se persigue de oficio; sin embargo, hasta el momento no se reportan sancionados.
Las colonias Nuevo Madero y Santa Elena son consideradas zonas críticas, debido a la reducción acelerada de sus cuerpos de agua.
Organizaciones ambientales y ciudadanos exigen mayor vigilancia de las autoridades y la aplicación estricta de la ley para frenar lo que califican como un ecocidio silencioso con graves consecuencias para la población.
