Especial/ LA RED
CIUDAD DE MÉXICO.- Un tercio de los hogares mexicanos enfrentó problemas para satisfacer sus necesidades alimentarias el año pasado. Esto equivale a 12.8 millones de familias que, por falta de dinero o recursos, experimentaron alguna dificultad para comer.
La cantidad de hogares en esta situación es la menor de todo el sexenio pasado. Sin embargo, muestra que la pobreza alimentaria se mantiene como un grave problema en México.
Durante 2018, casi 47% del total de los hogares del país tuvo problemas de alimentación. La proporción alcanzó su mayor nivel en 2020, año de la pandemia de covid, con 52%. En 2024 se redujo a 33%, de acuerdo con los resultados de la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH) 2024.
Aunque se trata de una disminución considerable, todavía hay miles de hogares que rozan la inseguridad alimentaria o que cayeron en ella, al no tener acceso a alimentos suficientes, seguros y nutritivos.
El año pasado, por ejemplo, 3.1 millones de hogares se quedaron sin comida al menos una vez y otros 11.3 millones se preocuparon de que les pasara lo mismo.
Vivir con esas limitaciones o con hambre tiene impactos en la salud física y contribuye a la malnutrición.
