Eduardo García / LA RED DE ALTAMIRA
ALTAMIRA. – La actividad agrícola en el municipio de Altamira enfrenta una grave crisis debido a los cambios climáticos, que han reducido drásticamente la producción de cultivos como soya, chile y tomate, advirtió José Enríquez Reyes, representante del Comité Municipal Campesino.
El líder campesino señaló que, en el caso de la soya, las cifras son alarmantes: mientras en años anteriores se sembraban hasta 38 mil hectáreas, en 2024 apenas se cultivaron 18 mil.
Además, la producción por hectárea ha caído de cinco toneladas a apenas una tonelada y media.
“La situación ha cambiado mucho en los últimos años. Antes, en mayo teníamos la tierra lista y en junio comenzaban las lluvias, lo que garantizaba el crecimiento de los cultivos. Ahora apenas llueve para que nazca la planta, pero no lo suficiente para su desarrollo”, explicó Enríquez Reyes.
Agregó que las condiciones actuales, marcadas por prolongados periodos de estiaje, afectan directamente la rentabilidad del campo.
“El productor social ya no recupera ni la inversión que aplica en la siembra de la soya. Además, vender lo poco que se cosecha es complicado porque no quieren pagar un precio justo”, lamentó.
La situación se agrava también en la producción de hortalizas como chile y tomate, cuyos precios bajos en el mercado hacen inviable la siembra para los agricultores de la región.
El dirigente campesino advirtió que de no mejorar las condiciones climáticas y de mercado, la actividad agrícola en Altamira podría seguir disminuyendo, poniendo en riesgo la economía de cientos de familias que dependen de esta actividad.
