Industrias preocupadas refuerzan medidas para enfrentar esta situación
Ante la acelerada evaporación del agua en el sistema lagunario Champayan, las 40 industrias afiliadas a la Asociación de Industriales del Sur de Tamaulipas (AISTAC) comenzaron a implementar estrategias para optimizar su uso y prevenir un posible desabasto como el registrado el año pasado.
ESPECIAL / LA RED DE ALTAMIRA
ALTAMIRA. – Ante la acelerada evaporación del agua en el sistema lagunario Champayán, las 40 industrias afiliadas a la Asociación de Industriales del Sur de Tamaulipas (AISTAC) comenzaron a implementar estrategias para optimizar su uso y prevenir un posible desabasto como el registrado el año pasado.
David Abel Hernández Gámiz, gerente de AISTAC, informó que, aunque actualmente los niveles del sistema lagunario son favorables, las altas temperaturas están provocando una disminución más rápida del agua disponible.
“Vamos a anticiparnos a cualquier escenario potencial durante los próximos meses. Seguimos trabajando en coordinación con las Comapas y el Gobierno del Estado para estar preparados”, señaló.
El sector industrial de Altamira consume aproximadamente dos mil litros de agua por segundo.
Sin embargo, no todas las empresas se abastecen del mismo cuerpo de agua, ya que algunas cuentan con bocatomas en el río Tamesí.
En este contexto, Hernández Gámiz, subrayó sobre la responsabilidad de las industrias para gestionar adecuadamente el recurso.
“Nos corresponde ser más conscientes y responsables en el consumo”, afirmó.
Como parte de las soluciones a mediano plazo, se proyecta la construcción de una planta tratadora de aguas residuales a un costado del Corredor Urbano Luis Donaldo Colosio.
Esta instalación tendrá capacidad para procesar entre 400 y 500 litros por segundo, lo que permitirá a las industrias utilizar agua tratada en sus procesos.
“Es una opción que nos dará mayor flexibilidad en momentos críticos”, añadió el representante de AISTAC.
Con estas acciones, el sector industrial busca garantizar su operatividad sin comprometer el suministro para la población, en un contexto de creciente estrés hídrico agravado por el cambio climático.
