GABRIELA ESCALANTE / LA RED DE ALTAMIRA
ALTAMIRA.- En un reciente escándalo de corrupción, Rodolfo Rodríguez Bojorquez, delegado de Bienestar Social en la zona conurbada, se deslindó de las acciones de dos facilitadores que fueron denunciados ante la Fiscalía General de la República (FGR) por actos de sobornos y corrupción.
Hace unas semanas, pequeños campesinos del ejido Cervantes denunciaron a varios funcionarios de los programas federales, a lo que el delegado regional dijo que no estaban a su cargo.
“No son trabajadores de Bienestar Social, son trabajadores de Sembrando Vida”, dijo Rodríguez, añadiendo que Bienestar Social sólo se encarga de entregar las tarjetas a los beneficiarios, sin intervenir en la selección de los mismos.
Hugo Izaguirre Palacios, Raymunda Andrade, Fernando Izaguirre Andrade y Nereida Díaz Zumaya, pequeños productores del ejido Cervantes, reportaron presiones económicas del secretario técnico Rosalino Abraham “L” y el facilitador Humberto “G” ante la FGR y la Secretaría de Bienestar (Sebien), dirigida por Luis Lauro Reyes Rodríguez. Sin embargo, hasta el momento, Sebien no ha tomado acciones al respecto.
A pesar de las denuncias, el coordinador estatal del programa Sembrando Vida, Martín Padilla Ríos, ha mantenido a los acusados en sus puestos y ha presionado a los campesinos para que retiren sus denuncias.
Según los campesinos, los funcionarios argumentan que no deberían recibir más apoyo debido a la pérdida de los árboles bajo su cuidado, sin considerar la severa crisis hídrica que afectó a la región.
La situación sigue generando controversia y preocupación entre los campesinos afectados de Altamira, quienes esperan una pronta resolución y justicia ante este contexto.
