septiembre 29, 2022

TELEGRAMA – Se amacizan los muñecos

Por Oscar Díaz Salazar

El mandato del Consejo Nacional de morena, mediante la aprobación de un artículo transitorio, para ratificar en la presidencia del Comité Ejecutivo Nacional a Mario Delgado, y extender su periodo hasta el 2024, favorece en gran medida al grupo de tamaulipecos que en forma peyorativa denominan los carmonizados, en alusión a su cercanía con el finado empresario Sergio Carmona Angulo.

De acuerdo a versiones de algunos de los integrantes de ese grupo que hoy tiene a varios de sus miembros en importantes posiciones políticas, como también a las denuncias de Porfirio Muñoz Ledo, contrincante de Mario Delgado en la elección por la dirigencia del partido, Mario Delgado fue financiado por Sergio Carmona, en la campaña interna para alcanzar la presidencia.

El vínculo de Mario Delgado con su patrocinador económico Sergio Carmona, y por extensión al grupo de políticos tamaulipecos, tiene como antecedente la interlocución del diputado Erasmo González Robledo, su segundo de abordo en la Comisión de Presupuesto y Cuenta Pública, cargo que tenía Mario Delgado en el momento de competir por el liderazgo partidista, y mismo cargo que heredó a González Robledo.

La ratificación de Mario Delgado como dirigente nacional de morena, da soporte a la versión de que ese grupo político de morena en nuestro Estado, será la columna vertebral del gobierno de Américo Villarreal Anaya, pues sus integrantes tendrán a su cargo la Secretaria General de Gobierno, la Secretaria de Finanzas, la Secretaria del Trabajo y la Secretaria de Seguridad Pública, además de otros cargos de segundo nivel y en el gabinete ampliado.

Es muy oportuno para el grupo que, desde mi perspectiva, lidera en este momento el diputado Erasmo González Robledo, y que tendrá como protagonista más relevante al ex alcalde ríobravense Hector “Calabazo” Villegas, el anuncio de la permanencia de Mario Delgado en la presidencia de morena, porque eso permitirá que desde arriba se garantice que sean cumplidos los acuerdos y se recompense al grupo que acompañó al gobernador en su intento por llegar.

Lo digo porque veo que desde el oportunismo se descalifica a quienes hicieron posible el triunfo y construyeron el andamiaje necesario para llegar al poder, recurriendo a la acusación cacofónica y despectiva de “guachicoleros”, en un intento de quedarse con los mejores cargos.

Como dicen en la lotería: “Chalupa y buenas”.