Se comunico que aproximadamente el 70 por ciento de los predios del fraccionamiento presenta problemas de certeza jurídica
Habitantes del fraccionamiento Miramar viven con el temor de perder sus terrenos ante la aparición de terceras personas que aseguran ser propietarias de los predios, situación que ha generado incertidumbre entre las familias que llevan décadas esperando la regularización de sus propiedades.
Carlos Juárez / LA RED DE ALTAMIRA
MADERO. – Habitantes del fraccionamiento Miramar viven con el temor de perder sus terrenos ante la aparición de terceras personas que aseguran ser propietarias de los predios, situación que ha generado incertidumbre entre las familias que llevan décadas esperando la regularización de sus propiedades.
Miguel Mayorga, vecino del sector, denunció que ya se han registrado casos de invasiones y presuntos despojos, incluso uno reciente en el que personas ajenas ocuparon una vivienda que se encontraba deshabitada. Explicó que aproximadamente el 70 por ciento de los predios del fraccionamiento presenta problemas de certeza jurídica, lo que podría representar alrededor de 200 familias afectadas.
El residente recordó que el asentamiento comenzó a poblarse hace aproximadamente 40 años y que, desde entonces, numerosas familias han enfrentado dificultades para obtener sus escrituras. Señaló que uno de los principales obstáculos es la falta de planos y documentación de administraciones anteriores, además de los procesos de actualización catastral que mantienen detenida la regularización.
Mayorga aseguró que existen habitantes que cumplen con el pago del impuesto predial, pero continúan sin recibir sus escrituras debido a irregularidades en la división de los lotes y problemas administrativos que no han sido resueltos.
Ante esta situación, los vecinos solicitaron la intervención del Gobierno del Estado y del Ayuntamiento de Ciudad Madero para avanzar en la regularización de los terrenos y garantizar la certeza jurídica de las familias, pues temen que la falta de documentación permita que otras personas reclamen propiedades que han ocupado durante décadas.
