Pilar Dantés / LA RED DE ALTAMIRA
TAMPICO. – La prohibición del uso de teléfono celular sigue siendo la principal razón por la que mujeres victimas de agresión, no acuden al refugio Casa Violeta de Altamira, toda vez que se trata de una medida que busca impedir cualquier contacto con el agresor.
De acuerdo con Libby Zacil Adame Estrada, titular del Instituto de la Mujer en Tampico, esta restricción provoca que muchas víctimas desistan del resguardo, aun cuando representa un mecanismo de protección.
“Las condiciones para entrar es no tener celular porque en ocasiones lo utilizan para comunicarse con el mismo agresor”, explicó.
Indicó que en casi cinco meses de administración, únicamente dos mujeres han aceptado ser canalizadas a esta instancia de protección y que pese a la importancia del refugio, la resistencia a entregar el teléfono es determinante.
“Desde que empecé la administración solamente dos mujeres se han querido resguardar… No se ve necesidad de tener una Casa Violeta aquí porque no la utilizan”, aseveró al agregar que por ello, no se considera la apertura de un refugio de este tipo en Tampico.
