ESPECIAL / LA RED DE ALTAMIRA
VICTORIA.- En un claro incumplimiento de sus propias normas, el Congreso de Tamaulipas, presidido por Úrsula Patricia Salazar Mojica, ha tardado hasta nueve meses en resolver exhortos promovidos por diputados de la oposición, a pesar de que el Artículo 45 de su Ley Interna establece un plazo de 45 días para dictaminar una iniciativa.
Durante la reciente sesión de la Diputación Permanente, se dedicaron únicamente a desechar exhortos presentados por legisladores del PRI y PAN, generando críticas sobre la transparencia y eficiencia del proceso legislativo.
Uno de los exhortos desechados, presentado hace nueve meses por la diputada Alejandra Cárdenas Castillejos, instaba al Gobierno Municipal de Victoria a abordar urgentemente la crisis hídrica en Ciudad Victoria.
Además, se rechazaron otras iniciativas como la presentada por la legisladora Lidia Martínez López, que exhortaba al Ejecutivo Federal a modificar el apoyo económico a los connacionales repatriados, equiparándolo al apoyo proporcionado a los migrantes venezolanos.
Otra iniciativa rechazada fue el proyecto de Punto de Acuerdo mediante el cual el Congreso del Estado de Tamaulipas acuerda presentar ante el Congreso de la Unión iniciativa mediante la cual se reforma el artículo 36 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, presentado por Edmundo Maron Manzur,
Asimismo, la propuesta del diputado Ángel de Jesús Covarrubias Villafuerte para implementar una campaña permanente de siembra de árboles en las zonas metropolitanas de Tamaulipas también fue desechada sin mayor consideración.
Estos rechazos han generado una fuerte crítica hacia los diputados de Morena, acusados de contravenir la ley y de bloquear iniciativas importantes para el bienestar de los ciudadanos de Tamaulipas. La falta de motivación y fundamento en estas decisiones plantea serias dudas sobre el compromiso del Congreso con la transparencia y la justicia en el proceso legislativo.
