Javier Claudio / LA RED DE ALTAMIRA
La actividad en torno a la creciente del río Bravo siguió teniendo actividad la mañana del lunes, pero esta vez no por acciones preventivas de seguridad sino por las que llevan al retorno del orden.
El retorno a la normalidad de las actividades de la Aduana de Nuevo, sería el efecto más preocupante por la paralización del comercio internacional, el que por fortuna fue apena por algunas 15 horas.
Al amanecer del lunes, Protección Civil registró un caudal de 1.75 metros, en tanto que para la mañana del martes se estimaba alcanzara de 40 a 50 centímetros el nivel del río Bravo, es decir dentro de los parámetros de la normalidad.
El fenómeno natural derivado del escurrimiento de fuertes lluvias río arriba comenzó a elevar el nivel del rio Bravo desde la tarde-noche del jueves, hasta alcanzar casi los 5.7 metros, según la parte oficial de la Comisión Internacional de Límites y Aguas (CILA) y la Comisión Nacional del Agua (Conagua).
–LAS BOYAS A EU Y LOS ESCURRIMIENTO DE TRES ESTADOS–
Las áreas de aseguramiento por parte de Protección Civil de Nuevo Laredo, como son las áreas de los Puente I y II, quedaron resguardadas de los efectos de la creciente a causas de las fuertes lluvias en el norte de Coahuila y Nuevo León
Al acumulamiento de agua de las bajantes de agua de las zonas altas de los estados de Nuevo León y Coahuila, se sumaron las precipitaciones en el centro y sur del estado de Texas y así fortalecerse los escurrimientos, incluyendo de algunas afluentes y arroyos.
Un gran número de boyas, consideradas en un número de cien, las que deprendieron del fondo del río y figuraban como límite flotante en entre la frontera de México y Estados Unidos, en su mayoría fueron interceptadas en Piedras Negras y en un número menor fueron rescatadas desde lado americano.
