Especial / LA RE DE ALTAMIRA
Nuevo Laredo. – Poco tiempo duró el gusto a los conductores de tráileres, porque nuevamente se formaron largas filas rumbo a la aduana de Nuevo Laredo debido al retén del Ejército.
En esta semana, una línea de hasta 40 kilómetros de tractocamiones aguardaba su turno en este punto de la carretera.
El llamado filtro de “seguridad” ha generado más que protección. Conductores denuncian retenciones prolongadas y supuestos cobros ilegales para poder avanzar, especialmente si usan radios CB. Aunque no todos los militares participan en estas prácticas, muchos choferes ya lo ven como algo común. La preocupación mayor no es el control, sino lo ineficiente del proceso que atrasa a cientos de unidades.
Desde Aduanas dicen que han buscado diálogo con SEDENA para mejorar el flujo, pero han chocado con una respuesta firme: ellos no dependen de Aduanas, lo que complica cualquier solución conjunta.
Los operadores de tráileres en aduana de Nuevo Laredo han sido claros en su postura. No se oponen a los filtros, pero sí a que estos interfieran en su trabajo.
“No es la Dirección Operativa la que pide mayor fluidez, somos los transportistas que vivimos esta problemática todos los días”.
La petición es simple: revisiones más rápidas, sin bloqueos ni cuotas disfrazadas. Queda en manos de las autoridades tomar decisiones reales, antes de que la logística se paralice y el impacto económico se vuelva insostenible.
