Por Javier Claudio
– . Plan sordo de los gobiernos el limitar la educación y crear un pueblo sometido
– . Déficit del sector educativo tiene origen desde el ingreso al nivel de preescolar
– . La rúbrica del mal educativo, límite y trampas de ingreso a las universidades
Aclarando. – El mal de la mayoría de nuestros males, sin duda es el déficit en0 educación, lo que a su vez abre en un abanico de afectaciones y de ahí un rosario de consecuencias, donde por supuesto es ineludible el abuso, la corrupción y la inseguridad y sin hacer a un lado que es bajo la batuta del gobierno y para conveniencia propio y hasta de los fines electoreros. El sometimiento, sin dudad aparece estrechamente enlazada a aquello de ser un pueblo sin conocimiento… ¡el mal de todos los males!
Clarificando. – El déficit del sector educativo, es un cultivo sordo de los malos gobiernos para beneficios permanente y esto se observa desde los vicios de origen que viven el preescolar, la primaria, secundaria, prevocacional y hasta llegar a los estudios superiores. Desde los primeros años de instrucción educativa, aparecen dominados por cupos limitados, cobros excesivos, rifas y pagos adelantado, hasta influir por la opción de la educación privada, que existe gracias al sinnúmero de fallas de la escuela pública.
Clarín. – Y analícese pues; la educación en México hasta pareciera bien organizada y sistemáticamente consecuente, pues según según datos del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) y de organizaciones civiles, el déficit del sector educativo en México incluye la falta de cobertura, el rezago en el aprendizaje y la desigualdad en la infraestructura, afectando a millones de estudiantes, en el equivalente de sostener esta falla, como alimento para bloquear conocimiento y decisión propia.
Claro que sí. – Sobrevienen loa problemas para accesar a la enseñanza y demás problemas en fila que impiden el desarrollo por la falta de cobertura, pues millones de niños y jóvenes no van a la escuela, sobre todo en educación inicial, preescolar y media superior. Surge rezago y deserción; muchos alumnos abandonan los estudios por falta de recursos económicos o por dificultad para trasladarse a los planteles. Cae la calidad del estudiante al no dominar materias básicas, como son la lectura y las matemáticas.
Claro que no. – Esta visto qua la desigualdad jamás será corregida por así convenir a los fines; las escuelas rurales o marginadas tienen los peores recursos, padecen de la menor tecnología y falta de servicios adecuados frente a las zonas urbanas. La serie de carencias por y para la educación, como estrategia efectiva, pareciera cumplirse cabalmente, mejor que cualquier programa relacionado con el fomento a la educativo. Pero todavía hay más y es para quienes alcanzan nivel superior.
Claroscuro. – Truncar la educción no cede, pues más parece misión hacerla efectiva que impulsar cualquier otro programa encaminado a forjar “hombres de bien”. A la UNAM entran solo el 13.8 por ciento de los que lograron un lugar para intentar acceso. Más de 50 mil estudiantes entran a la UNAM al año, combinando el examen de admisión y el pase reglamentado. Durante la selección 2026, se registraron más de 191 mil aspirantes, presentaron prueba 158 mil 712 y solo 13.8 por ciento lograron un lugar.
Claridades. – La limitación en educación es harta y con ello el hartazgo que, sin que sea justificante, se rompe con todo con tal de llegar y con ello chocan los que desean la superación como último tirón y los que la impiden, como encomienda al beneficio del seguir sin el conocimiento suficiente. Y he ahí la marcha de protesta ayer, entre aspirantes a ser universitarios y padres de familia al interior del CU para denunciar presuntas “trampas” que se cometieron durante el examen en línea para lograr ingreso.
Sabía usted que. – El clamor por más universidades es sinónimo de preparación para un mejor país. Es entonces que también se tiene que al año logran ingresar al Instituto Politécnico Nacional (IPN) cerca de 52 mil nuevos estudiantes en total, con una tasa de aceptación que apenas ronda en el 28 por ciento de los aspirantes. Los aspirantes totales son más de 100 mil, mismos que solicitan un lugar cada año. Desfasa el porcentaje de éxito pues es menor del 30 por ciento de quienes presentan examen y logran quedarse. Más aún, entre las carreras de alta demanda, como algunas ingenierías, sólo aceptan el 10 por ciento de sus solicitantes.
