Pilar Dantés / LA RED DE ALTAMIRA
ALTAMIRA. – La creencia de que el sarampión es una enfermedad “normal” de la infancia y que no causaba complicaciones graves, se advierte a la población no bajar la guardia ni minimizar el riesgo ya que los virus pueden mutar y volverse más agresivos.
La doctora Carmen Díaz Barrios, regidora de Tampico que preside la Comisión de Grupos Vulnerables explicó que, aunque enfermedades como el sarampión y la varicela fueron comunes en la niñez durante décadas, eso no significa que fueran inofensivas.
Añadió que muchas personas mayores de 50 años recuerdan brotes importantes en su infancia, lo que ha generado la idea de que estas enfermedades no representan un peligro real.
“No hay que minimizar. Los virus mutan y pueden hacerse más agresivos”, indicó, recordando que esta evolución puede aumentar el riesgo de complicaciones, especialmente en personas no vacunadas o con defensas bajas.
Como ejemplo, la especialista mencionó la influenza, que durante años se presentaba como un cuadro leve similar a un resfriado, hasta que surgió la variante AH1N1, provocando múltiples defunciones por su mayor agresividad.
Posteriormente aparecieron otras mutaciones, como la H2, y lo mismo ocurrió con el COVID-19, cuyas variantes modificaron la intensidad y alcance de la enfermedad, demostrando la constante evolución viral.
Díaz Barrios subrayó que la vacunación sigue siendo la herramienta más eficaz para prevenir complicaciones graves.
Por ello, exhortó a la población a no confiarse ni dejarse llevar por experiencias del pasado, recordando que las condiciones actuales pueden ser distintas y que el riesgo sigue presente.
