Amurallada “capital aduanera” por carreteras en pésimo estado

Javier Claudio/ LA RED DE ALTAMIRA

NUEVO LAREDO.- En opinión de algunos ganaderos, el plan de modernización que se pretende de la infraestructura aduanera y comercial en ambos lados de esta frontera, debe estar contemplada dentro del principal orden la rehabilitación de carreteras.

Por ser “puerta principal” al movimiento de carga, los tres accesos que tiene Nuevo Laredo, como son las rutas de la Ribereña, la Nacional y Piedras Negras, deben ser reparados en la brevedad dado el avanzado estado de daño que presentan.

José Daniel Guzmán Salinas, propietario de un rancho hacia la Carretera Ribereña. hizo saber que el tamo de Cd. Mier hacia Nuevo Laredo aparece en pésimas condiciones desde hace varios años, sin considerar que es un punto de unión con la Aduana más importante. Como así calificada.

“Son 120 kilómetros aproximadamente de Cd. Mier hacia este puerto fronterizo y realmente es un tramo olvidado por las autoridades de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), pero igual estará la Carretera Nacional y la que va a Piedras Negras”, comentó.

Quien es integrante de la Asociación Ganadera de Nuevo Laredo, afirmó que el sector ganadero sería uno de los más enterados acerca del estado de las carreteras debido a la ubicación de los ranchos hacia esos tres puntos.

El productor Rafael Molina Esquivel mencionó el peligroso abandono que muestra el tramo entre los límites de Nuevo Laredo y la que fuera garita fiscal del Kilómetro 26, sin que ninguna de las obras realizadas durante los últimos años la hubiera contemplado en su reparación.

“Teníamos la esperanza que durante la gestión de la diputada federal Cristabell Zamora (2009-2012) para la reparación de la parte central de ambos carriles, se incluyera peor no fue así”, comentó.

La Carretera Piedras Negras, Coahuila también fue citada como otra ruta incongruentemente peligrosa, esto desde su salida de la parte urbana, hasta llegar a la ruta de carga hacia el Puente III y el Libramiento Mex II.