Pilar Dantés / LA RED DE ALTAMIRA
TAMPICO. – La Diócesis de Tampico anunció la realización de la Gran Colecta Diezmo 2025, destinada a apoyar la formación de nuevos sacerdotes, la evangelización y el cuidado de los ministros religiosos, especialmente aquellos enfermos o jubilados.
En rueda de prensa, el Pbro. Benjamín Alviso Herrera, responsable de la casa sacerdotal, señaló que “esta colecta es un signo de unidad como Iglesia” y explicó que el 30% de lo recaudado se queda en cada una de las 73 parroquias, otro 30% se destina a la seguridad social de los sacerdotes, mientras que el 20% apoya al seminario y el resto se reparte entre los fieles que contribuyen.
La colecta se llevará a cabo en cuatro fases distribuidas a lo largo del último trimestre de 2025 y principios de 2026, con eventos en parroquias de Tampico, Altamira y en la Casa Juan Pablo II.
El ecónomo de la Diócesis, Pbro. Ángel Santiago Vargas Uribe, explicó que estas etapas incluyen gratificaciones para los madrugadores, con la entrega oficial de reconocimientos en enero de 2026 tanto en Tampico como en Ciudad Mante.
Además, el Pbro. Silverio Martínez destacó la colaboración de ocho empresas locales que patrocinan la iniciativa, entre ellas Bene Hospital y Restaurante Jardín Corona.
“Es un gesto de fraternidad donde todos colaboramos con nuestro granito de arena,” afirmó, subrayando la importancia del diezmo como una forma concreta de solidaridad dentro de la comunidad.
Monseñor Oscar Efraín Tamez Villarreal, Administrador Apostólico, enfatizó el valor espiritual del diezmo: “Dicen que una persona se mide por su capacidad de agradecer y dar el diezmo es una forma concreta de agradecer a Dios y de comprometernos con nuestra parroquia y con toda la Iglesia.”
Además, explicó que esta contribución fortalece las obras de caridad y asistencia social que realiza la Diócesis, sosteniendo así su misión evangelizadora.
Con esta colecta, la Diócesis de Tampico busca fortalecer el tejido comunitario y asegurar el bienestar tanto de sus sacerdotes como de los fieles que participan activamente en la vida de la Iglesia. Los organizadores invitan a la comunidad a sumarse a este esfuerzo solidario que, con transparencia y responsabilidad, apoya la continuidad del trabajo pastoral y social en la región.
