Por Javier Claudio

Claridades. – Vaya situación en la que permanece inmerso el presidente Andrés Manuel López Obrador, luego de ser capturado y liberado en un operativo Ovidio Guzmán López, hijo de Joaquín “El Chapo” Guzmán. Esta “difícil situación, pero muy humana” del mandatario, avivó los embates de sus enemigos políticos, entre ellos el PAN quien demandó la comparecencia ante la Fiscalía General de la República (FGR) a fin de que explique porque esa “amnistía” al chamaco narco.

Aclarando. – Y la respuesta de López Obrador no se hizo esperar, al anunciar esta dispuesto a comparecer si la autoridad se lo requiere y responder en detalle al cuestionamiento. Habría que reconocer que se observa magnificado el hecho si se considera la transparencia y/o aparente torpeza como se registró el suceso, no así cuando se fugó varias veces El Chapo Guzmán. Ahora sí que este “triunfo” del narco dará pie a que cada hecho similar, el ciudadano será el rehén-pasaporte de garantía.

Claro que no. – Confirmado que Nuevo León no anda a tientas para alcanzar las alturas de Nuevo Laredo en el manejo del comercio internacional, es lamentable que Tamaulipas se pierda en la inercia que le da ser punto estratégico del comercio internacional mediante la Aduana Local, una fiera sin dientes, pues no le inmuta se tengan reuniones en Laredo representantes de los gobiernos de N. León y Texas para afinar la apertura entre ambos a través de la desviación La Gloria y la Autopista 35.

Claroscuro. – Y qué tesón; Nuevo León insistió durante todo el sexenio anterior en obtener recursos del Gobierno Federal por un monto aproximado de dos mil 500 millones de pesos para crear esa ruta alterna a la de Nuevo Laredo, la que incluye la habilitación de la antigua Estación Camarón como punto de predesaduanización de la carga y cruzarla por la Aduana de Colombia hacia EU. Hoy busca arremeter de nuevo pero con gestiones ante el nuevo gobierno de AMLO, con un presupuesto fresco.

Clarín. – La alerta sigue en pie para Nuevo Laredo y Tamaulipas, no precisamente porque nos pretenda quitar Nuevo León lo que por su pujanza y consecuentemente su derecho puede lograr, sino por el estancamiento que se padece desde hace años para impulsar más el Puente III, considerada la única obra autofinanciable de nuestro Estado. ¡Nuevo León en su refrendada alianza con Laredo, Texas están por dar el “campanazo” para dar vida al Puente de Colombia!

Clarificando. – No tarda más de dos años cuando concreten los primeros desvíos del movimiento de carga, ya impulsado en su primera prueba mediante un sistema de predesaduanización en General Bravo, cercano a Cadereyta en Nuevo León, seguirá por la ruta nacional y desviará por Sabinas donde se establecerá una caseta de peaje con cobro al 50 por ciento de los 265 pesos que actualmente se pagan en el módulo Capufe de la Autopista Monterrey-Nuevo Laredo.

Claro que sí. – Si bien son aproximadamente 30 kilómetros más lo que les representará a los transportistas cruzar por la ruta de Nuevo León hacia Estados Unidos, al ser desviados de la Carretera Nacional hacia Puente III, esto será amortizado mediante descuentos en el cobro del peaje, donde además se incluirán bonos a las empresas a fin de estimular el uso del Puente Colombia. Ojo, al menos cinco poderosas empresas, que suman una flotilla de cinco mil camiones, garantizan participación.

Sabía usted que. – En el proyecto de la ruta Nuevo León-Laredo Texas, ya tiene agregado a Houston e incluye la creación de nuevas empresas de autotransporte de carga, totalmente certificadas por Estados Unidos, dotadas todas las flotillas del sistema GPS y sofisticados sistemas de enlace digitalizado con las empresas y la Aduana de los Estados Unidos. El monitoreo del movimiento de carga será desde origen y confirmado por la Aduana de Estados Unidos y México.