CORRESPONDENCIA – Cerco Sanitario

CORRESPONDENCIA – Cerco Sanitario

Por José Luis Castillo

Una vez más, las autoridades de salud de Tamaulipas encienden los focos rojos porque en los ejidos de la zona norte de Victoria, se detectó un brote de Hepatitis A, en menores de edad, lo más lamentable es que se trata de estudiantes de nivel primaria, aunque oficialmente se asegura que no hay alerta.

Los ejidos Congregación Caballeros, La Presita y Aquiles Serdán, son las comunidades que permanecen bajo estricta vigilancia de la Secretaría de Salud para evitar el contagio de más personas de esta enfermedad, que provoca entre otras cosas dolor abdominal, coluria, astenia, adinamia, por mencionar algunas.

Pero fuera de lo que signifique el brote o la emergencia por este tipo de padecimientos, es de reconocerse la intervención de las autoridades sanitarias, que para muchos sólo se concreta a la prestación del servicio hospitalario y deja de observar muchas veces lo que se hace en campo o en la población abierta.

Y es que aun cuando puede ser alarmante el brote de esta enfermedad en la comunidades rurales, las autoridades de salud se encuentran trabajando en el tema y por lo pronto, con este estricto control y vigilancia que se ejerce en las poblaciones, mencionadas y sus alrededores, se contiene la enfermedad y se atiende los pacientes para evitar consecuencias graves.

Habrá quien quiera proceder incluso en contra del epidemiólogo Guillermo Saldierna, que fue quien generó la información correspondiente a este brote, pero lejos de ser motivo de regaño, habrá que aceptar que actuó de inmediato y se pudo prevenir a tiempo.

La coordinación y el trabajo en materia de salud, tiene sus recompensas y es precisamente la prevención de enfermedades, por eso se logró controlar a tiempo este brote que afectó por lo menos 12 menores de edad de esas comunidades ejidales.

Una vez más, el doctor Alejandro García Barrientos, salió a dar la cara ante los medios de comunicación y es precisamente el subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, quien atajó de inmediato esta crisis, aunque refiere que no hay alerta, pero admitió, que están siguiendo con el protocolo que establece este tipo de casos, basado en prevención e higiene de la población.

Admite que son 12 casos en menores de edad, pero además, señaló que se da seguimiento a un brote de diarreas que asciende a los 50 pacientes. Hay que reconocerlo, sin alarmar ha dado información precisa, para mover la participación de la gente y controlar la enfermedad, lo cual tiene valor y es importante que se reconozca por la autoridad de salud.

La actividad no solo es hepatitis, hay dengue, zica, chikungunya, tuberculosis, sida, enfermedades de transmisión sexual, embarazos no deseados, muertes maternas, hipertensión o diabetes, por mencionar algunos de los padecimientos que tienen que ver con esta área de la salud y en los cuales se tiene que estar al pendiente para evitar complicaciones o brotes en la comunidad.

La participación social es importante y sobre todo en materia de prevención, las autoridades de salud hacen lo que deben: actuar en consecuencia, habrá que aceptar, la actuación pronta de los responsables de la jurisdicción número uno, tiene mucho que ver para evitar que crezca el problema y se ponga en riesgo la salud de la población.

Quienes cuestionaron la juventud del jefe de jurisdicción Jorge Antonio Córdova Castillo o las recomendaciones que le hacen un par de asesores, entre ellos Corazón de Jesús Chávez de León, ahora son los mismos que reconocen que se trabaja y bien en favor de la población de la zona urbana y de las comunidades rurales.

EL BUZÓN

Ya suman dos muertes por la negligencia del personal del Instituto de Seguridad Social al Servicios de los Trabajadores del Estado, (ISSSTE), la indolencia y la insensibilidad de sus directivos deja mucho que desear, más si a ello se le agrega que la comunidad médica de esta institución carece de sensibilidad, se padece la falta de medicinas y atención de especialistas.

Hasta cuando Juan Guillermo Mansur Arzola, actuará en consecuencia, digo, porque al menos hasta la fecha, nada se ha dicho de sanciones en contra de los responsables de la muerte de una persona mayor de edad en sus instalaciones, menos del chofer de una ambulancia que provocó un accidente y la muerte de una paciente en el sur del estado…