ESPECIAL / LA RED DE ALTAMIRA
ALTAMIRA.- Recientemente, la Secundaria Técnica número 87 “Independencia de México”, situada en el sector San Jacinto de Altamira, se convirtió en el centro de una controversia significativa tras la toma del plantel por parte de padres de familia durante tres días. Este grupo exigió la intervención inmediata de la Secretaría de Educación para abordar una serie de problemáticas que afectan directamente a los estudiantes.
La señora Alejandra Pérez, representante de los padres de familia, expresó que la situación actual ha alcanzado un punto “insostenible”. Entre los temas principales se encuentra la presunta mala administración de recursos por parte de la directora, Laura Elena Gómez. Esta situación ha derivado en serias preocupaciones relacionadas con la violencia dentro y fuera del establecimiento educativo.
Los testimonios de los padres revelan que los estudiantes han sido víctimas de agresiones y se han encontrado con la presencia de sustancias indebidas, así como la circulación de contenido inapropiado entre sus compañeros. Asimismo, mencionaron la alarmante falta de clases regulares, ya que varios maestros solo se presentan, pero no imparten enseñanza, dejando a los alumnos sin la adecuada supervisión académica.
Otro punto crítico mencionado es la falta de medidas de seguridad. Los padres de familia denunciaron que ni los estudiantes ni ellos mismos cuentan con protección adecuada al acudir al plantel. En consecuencia, están exigiendo la destitución de la directora, mejoras en la infraestructura de la escuela y la implementación de medidas que garanticen la seguridad de toda la comunidad escolar.
A pesar de las promesas de solución recibidas anteriormente, los padres sienten que no se han observado resultados tangibles que aborden sus inquietudes. Ante esta crisis, la comunidad educativa espera respuestas efectivas que permitan restablecer un ambiente seguro y adecuado para el desarrollo de sus hijos. La situación en la Secundaria Técnica número 87 refleja la necesidad urgente de atención por parte de las autoridades educativas para garantizar un entorno escolar propicio para el aprendizaje y la convivencia armoniosa.
