Pilar Dantés / LA RED DE ALTAMIRA
ZONA CONURBADA. – La Diócesis de Tampico enfrenta dificultades económicas para cubrir los gastos de operación y mantenimiento de algunas parroquias, además de atender inmuebles que requieren trabajos de reforzamiento por presentar algún nivel de riesgo estructural, informó el obispo Margarito Salazar Cárdenas.
Explicó que las 63 parroquias que integran la Diócesis cuentan con trabajadores a quienes deben cubrir salarios, seguros, aguinaldos y demás prestaciones conforme a la ley, además de los gastos propios para mantener en funcionamiento los templos y espacios destinados a la evangelización.
“Hay sueldos para trabajadores, hay que pagarles seguros, aguinaldos y todas las cuestiones en regla como si fuera una empresa que tuviera mucho ingreso”, señaló el obispo, al destacar que los recursos obtenidos mediante las colectas no siempre son suficientes para cubrir todas las necesidades.
Salazar Cárdenas indicó que durante sus recorridos por las parroquias ha detectado al menos cinco que enfrentan mayores dificultades económicas, principalmente para solventar sus gastos básicos. Incluso, dijo, existen sacerdotes que carecen de una vivienda parroquial y deben rentar un lugar para residir.
Precisó que algunas de estas parroquias se encuentran en la vicaría San José y otra está ubicada en Altamira. Ante esta situación, explicó que las comunidades con mayores recursos han brindado apoyo a las que enfrentan mayores carencias, aunque reconoció que las necesidades de mantenimiento, servicios y seguros representan una carga importante para la Diócesis.
En cuanto a las condiciones de los templos, el obispo informó que existe un estudio realizado durante la administración de su antecesor, José Armando Álvarez Cano, con el objetivo de identificar posibles riesgos en parroquias, capillas y salones parroquiales. Protección Civil también realizó revisiones y emitió recomendaciones para atender los inmuebles que requerían intervención.
Detalló que los resultados fueron clasificados mediante un semáforo de riesgo: rojo para los templos que requieren atención prioritaria, amarillo para aquellos con necesidades menores y verde para la mayoría de los inmuebles que no presentan riesgos importantes.
Actualmente, señaló, tres parroquias ya cuentan con trabajos de reforzamiento estructural realizados con asesoría de ingeniería, mientras que en otros dos templos se analiza el presupuesto necesario para ejecutar las obras. Mientras tanto, las celebraciones religiosas se realizan en los salones parroquiales.
“Dos no están en funciones, pero están haciendo la celebración en el salón parroquial”, explicó el obispo, quien aclaró que estos inmuebles no han sido formalmente clausurados, pero permanecen cerrados por recomendación de Protección Civil y no son utilizados para las actividades religiosas mientras se determina la intervención necesaria.
Salazar Cárdenas indicó que los templos con mayores necesidades se encuentran fuera de la zona conurbada de Tampico, por lo que omitió proporcionar la ubicación y los nombres de las parroquias involucradas.
