David Ed Castellanos Terán
@dect1608
Hace algunos años… muchas noches y lunas atrás, en que en las tierras tamaulipecas se celebraban rituales para despertar la fuerza de sus talleres, el subsuelo y sus construcciones. Pero, en medio de esa búsqueda, de la tribu cuatroteísta Ninfa, una hechicera diplomada en los saberes de la economía, decidió sacar su robusto libro de conjuros y encendió su caldero mágico para mezclar proporciones exactas de certeza jurídica con infraestructura duradera y las garantías de seguridad que el mago Américo había trazado en el mapa del reino.
La hechicera Ninfa Cantú Deándar, con el nivel del agua preciso, la presión idónea y palabras exactas, vertió la pócima de los catalizadores del dinamismo al caldero mágico: la minería petrolera, la manufactura y la edificación. Al decir el último encantamiento, el indicador del INEGI emitió un destello brillante que marcó su comparación anual y en junio de 2026: observó un crecimiento del 15.7 por ciento. La pócima de Ninfa había funcionado y la entidad se elevó de golpe al primer lugar nacional de la actividad industrial, dejando atónitos a reinos vecinos que apenas atinaban a observar el fenómeno. Y todo por culpa de Ninfa.
La noticia corrió como un eco de El Mante entre los pasillos del poder. La magnitud del hechizo fue tal que ahora quieren que Ninfa haga su magia en el apéndice digital del elefante tamaulipeco.
En la intimidad… Como parte de las acciones de responsabilidad social y solidaridad con causas humanitarias, la Universidad Autónoma de Tamaulipas (UAT) realizó una jornada de recolección de tapitas de plástico en el marco de Octubre Mes Rosa.
La campaña denominada “Recolecta”, del programa Familia UAT, que preside la Lic. Isolda Rendón de Anaya, es organizada en coordinación con el Instituto de la Mujer Universitaria, para contribuir a la lucha contra el cáncer.
El evento registró una destacada participación de estudiantes, docentes, directivos y personal administrativo de las distintas dependencias de esta casa de estudios, quienes acudieron al camellón central del Campus Victoria, en un horario de 9:00 a 13:00 horas, para entregar sus respectivos donativos.
Entre el material recibido destacaron tapas de bebidas como refrescos, jugos, agua y leche; de productos para el hogar como detergentes, suavizantes y cloro; de higiene personal como champú, cremas, desodorantes y pasta dental; así como de garrafones, bolígrafos y medicamentos.
Bajo el lema de que una tapita puede parecer pequeña, pero juntas hacen una gran diferencia, las autoridades organizadoras agradecieron a todas las personas que reunieron sus materiales y se sumaron a esta causa.
Todo lo recaudado durante esta jornada se entregará formalmente a la asociación “Un Cachito de Luz”, reafirmando el compromiso social de la máxima casa de estudios del estado en apoyo a los que más lo necesitan.
