Javier Claudio / LA RED DE ALTAMIRA
NUEVO LAREDO.- Gris panorama se desenvuelve en el ramo de la construcción, como efecto de la desaceleración de la economía ocasionada por la emergencia sanitaria, donde ya se registra el cierre de al menos 500 empresas afiliadas y no afiliadas y la pérdida de cuatro mil 500 empleos.
“Son efecto de la contracción económica, luego de no licitarse obra, posponerse otra tanta y que en la mayoría de los municipios en Tamaulipas se optó por aumentar el mantenimiento”, declaró el ingeniero Ricardo Alonso Cantú Ríos.
El presidente de la Unión de Profesionistas, Ingenieros, Arquitectos y Constructores (UPIAC), dijo que de acuerdo al informe del Centro de Estudios Económicos del Sector de la Construcción (CEESCO) de la CMIC, este tipo de industria se encuentra en 8.3 por ciento abajo en el valor de la producción de sus empresas hasta el primer semestre del 2020, comparado al mismo periodo del año anterior.
“Los municipios en el Estado no licitaron obras y en su lugar aumentó el mantenimiento en los 42 municipios. La imagen de Tamaulipas se deterioró en su infraestructura”, expresó.
Asintió en los efectos de crisis atraída por las medidas de emergencia sanitaria han sido acumulados, luego que desde el mes de febrero se comenzaron a adoptar las primeras medidas de reducción de actividades originadas por la pandemia.
Mencionó que el desempeño mostrado por las empresas constructoras en la entidad fue lastrado por una caída del 59.5 por ciento en la facturación de obras para la exploración y producción de petróleo, la conducción de gasolina y gas, instalaciones petroquímicas, así como la disminución en las edificaciones, mismo que llegó a un 19.7 por ciento.
Cantú Ríos, dijo que son alrededor de 400 las empresas del ramo las que se encuentran afiliadas a la CMIC en esta entidad, repartidas en delegaciones locales ubicadas en Nuevo Laredo, Matamoros, Reynosa, Ciudad Victoria y Tampico.
