LIBRE ALBEDRIO/ Agustín García

 

  • Protestas en la mayor parte del país.
  • 50 gasolinerías de Nuevo Laredo, podrían cerrar el lunes.

No cabe duda de que México es el país de los grandes contrastes y contrasentidos, porque solo así se explica el hecho de que un territorio rico en yacimientos de enérgético, sea una de las naciones en donde la incapacidad gubernamental, ha sumido en la desesperanza a millones de mexicanos que observan cómo los impuestos y los servicios se van hacia las nubes.

 

A raíz del incremento al precio de los combustibles que se disparó a partir del 1 de enero, parece que toda República Mexicana, fue rociada precisamente con gasolina y prendieron un fósforo que encendió la ira contenida y a indignación popular.

 

Para algunos analistas políticos como Macario Schetino, la liberación del precio de la gasolina que ubica el combustible en precios altos, podría frenar la contaminación del medio ambiente, porque afirma que la mayoría de los que protestan son clasemedieros, los cuales, están acostumbrados a tampoco pagar impuestos.

 

Hace una defensa muy férrea de la decisión, porque destaca que el monto no depende de esa reforma enérgético, porque el precio se calcula con base en el precio internacional, un margen de transporte y almacenamiento, un costo de administración, y un impuesto especial (IEPS).

 

Hasta ahí, el apoyo parece total, pero su anuencia se atora en lo referente al costo de administración me parece inadecuado, y deberá desaparecer pronto.

 

Pero mientras son peras o son manzanas, las muestras de indignación e impotencia por el incremento al precio de combustible, está adquiriendo proporciones nunca imaginadas, porque además de este problemón, se suma el hecho de que existen empresarios gasolineros que todavía le cargan, al igual que el gobierno, todo el peso de la corrupción y las ambiciones desatadas al pobre consumidor.

 

Aunado al mencionado incremento, justo es reconocer que habrá una espiral inflacionaria que generará el aumento de bienes, productos y servicios, donde se incluye la canasta básica, lo cual sin lugar a dudas, se llevará entre las patas de los caballos, a familias vulnerables, que incluso no tengan autos, pero eso sí, tiene que comer.

 

Los días previos al llamado gasolinazo de enero, en los días previos a la llegada del Año Nuevo, ocurrió un fenómeno de escasez de combustible, principalmente en el centro del país, focalizados en los estados de San Luis Potosí, Norte de Guanajuato, parte de Zacatecas, Jalisco y Michoacán.

 

Hacia el interior de PEMEX, ingenieros entrevistados mencionaron que la escasez de gasolina se derivó de numerosos descubrimiento de tomas clandestinas de combustible, que provenían de la Refinería de Salamanca y que mientras se hacían las reparaciones pertinentes, la logística cambió porque el bombeo del energético, en lugar de hacerlo a través de oleoductos, se tenía que transportar por tierra.

 

Los más mal pensados afirman que la supuesta falta de gasolina, no  fue más que un ardid de acaparadores profesionales, que guardaron combustibles en cisternas y tanques de almacenamiento, esperando el zarpazo de enero.

 

50 gasolinerías de Nuevo Laredo, podrían cerrar el lunes.

 

Cuando parecía que las malas noticias ya habían llegado al climax, surgió otro asunto que a muchos puso los pelos de punta, cuando quien se autonombra como líder de los empresarios gasolineros en Nuevo Laredo, José Luis Palos Morales, manifestó que el lunes podrían cerrar más de 50 gasolineras, ante la incapacidad de financiar el precio en la frontera.

 

Este anuncio causó furor en redes sociales y medios de comunicación formales, al grado de que los Diputados Federales  Fronterizos de Tamaulipas y Coahuila, del Grupo Parlamentario del Partido Revolucionario Institucional, enviaron una petición formal tanto al Presidente de la República, Enrique Peña Nieto y al Secretario de Hacienda y Crédito Público, José Antonio MeadeKuribreña, para considerar la modificación de la forma en que se aplica el estímulo a los concesionarios de empresas expendedoras de combustible.

 

El punto único, marcado en esa solicitud es “Que los estímulos fiscales aplicables a la enajenación de gasolinas en la región fronteriza con los Estados Unidos de América, sean ejecutados de tal forma que los concesionarios que realicen el expendio al público, reciban de una forma directa el mismo, en el precio que les es cobrado  por PEMEX, evitando de esta manera el riesgo de que quiebren las gasolineras locales, por la gran diferencia que existe entre los precios de Estados Unidos y México”.

 

Esta petición fue firmada por los diputados priistas, Edgar Melhem Salinas, del Distrito III; Yahleel Abdala Carmona del Distrito I; María Esther Camargo Félix, del Distrito II; Baltazar Hinojosa Ochoa, de la Circunscripción 2, Pedro Luis Coronado Ayarzagoitia, Distrito 4 de Tamaulipas y Francisco Saracho Navarro, del Distrito I de Coahuila.

 

Porque de acuerdo a Palos Morales, el gobierno federal presiona a los gasolineros, de que financien por un largo tiempo, la gasolina en homologación con los precios de la frontera con Estados Unidos, mediante un excesivo papeleo y sobre todo, con la incertidumbre de que se las hagan  agua.

 

Por hoy fue todo, para cualquier aportación, aclaración o dudas, dirigirse al correo electrónico librealbedrio57@gmail.com