Especial / LA RED DE ALTAMIRA
ALTAMIRA. – A pesar de una ligera baja en el escurrimiento del río Tamesí y el sistema lagunario hacia el río Pánuco, las autoridades advierten la posibilidad de una nueva creciente en las próximas horas, debido al constante flujo de agua proveniente de la región cañera.
Gabriel Arcos Espinoza, gerente general de la Comisión Municipal de Agua Potable y Alcantarillado de Altamira, explicó que el volumen de agua acumulada es resultado de las lluvias generadas por la tormenta tropical Barry.
Aunque el mayor impacto de este fenómeno meteorológico se registró en el norte de Veracruz, en el sur de Tamaulipas la principal preocupación radica en el incremento del nivel en los cuerpos lagunares.
En cuanto al comportamiento del río Guayalejo, Arcos Espinoza detalló que sus niveles oscilan entre 1.35 y 1.75 metros, alcanzando hasta 1.90 metros sobre el nivel del mar en zonas críticas.
Ante ello, la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y la Comisión Estatal del Agua mantienen vigilancia permanente en los puntos considerados de alto riesgo.
Mientras tanto, brigadas del municipio continúan con la limpieza de drenes y canales, con el objetivo de acelerar el desfogue del agua acumulada y prevenir afectaciones a las zonas habitacionales.
