Especial / LA RED DE ALTAMIRA
ALTAMIRA. – En condiciones críticas se encuentran los habitantes del Ejido Mata de la Monteada, luego de que el desbordamiento del río Tamesí y el estero del Camalote provocaran la inundación de sus viviendas, dejándolos incomunicados y sin acceso a servicios básicos.
Guadalupe Orta García, una de las residentes afectadas, lanzó el llamado de auxilio a las autoridades de los tres niveles de gobierno, especialmente al alcalde de Pánuco, Veracruz, Óscar Guzmán de Paz, a quien acusó de indiferencia ante la emergencia.
“No ha venido a vernos ni nos ha mandado el más mínimo apoyo”, lamentó.
Los pobladores señalaron que no cuentan con agua potable ni alimentos, y que la pesca -su principal sustento- ha desaparecido ante las condiciones del afluente.
“No hay comida, no tenemos agua, no hay pesca, estamos incomunicados”, expresaron con desesperación.
Aunque reconocieron que del lado de Tamaulipas han recibido atención por parte del gobierno de Altamira, denunciaron el abandono de las autoridades veracruzanas, pese a que muchas familias se encuentran en situación crítica.
Ante la inminente llegada de una segunda creciente en las próximas horas, los afectados advierten un panorama aún más devastador para las cerca de 150 familias que habitan la zona rural.
“Necesitamos que no nos dejen solos”, insistió Guadalupe Orta, mientras el nivel del agua sigue en aumento.
