Javier Claudio / LA RED DE ALTAMIRA
NUEVO LAREDO.- “Podríamos estar peor a causa de la pandemia. Sin embargo, nos sosteneos con una baja del 40 por ciento en movimientos, pero en medio de una actividad alterna de nuevas plazas comerciales, gasolineras y actividad relacionada”, afirmó Oscar Chapa González.
El director general de una reconocida empresa local de bienes raíces, dijo, que ante la baja de actividad, la compra, venta y renta de casas, quedó supeditada a la oportunidad y la necesidad.
Destacó que, si bien se ha reducido el movimiento, se observan otros que dan dinámica a la actividad e inhiben su caída como son la apertura de plazas comerciales, gasolineras y demás negocios relacionados.
Mencionó que conforme sea menos estricta la aplicación del semáforo sanitario, habrá más movilidad que impulse la actividad en comercios, como tal sería el caso de haber pasado de semáforo rojo al amarillo.
Afirmó que, a razón de la emergencia sanitaria a causa del coronavirus, la contracción económica no ha dejado a salvo a nadie y en lo que respecta a bienes raíces, se sobrevive de la renta y compra de propiedades.
“Esto significa que la escasa operación estaría en el hecho de que estaría sujeta a la oportunidad, o bien, en contraparte la necesidad, con precios abaratados para atraer la comercialización”, dijo el experto en bienes raíces.
Chapa González dio como ejemplo una residencia de un valor de un millón y medio, actualmente su precio predominio sería de un millón 200 mil pesos, a fin de poder atraer clientes, independientemente del apuro que se tenga por vender, comentó.
El experto en bienes raíces, afirmó que actualmente quienes se dedican a este negocio sobreviven de un número limitado de operaciones, las que en su mayoría distinguen por ser rentas y otras tantas ventas. “Así nos mantenemos, además de los ahorros que pudiéramos tener y esto seguirá cuando menos durante un año más, mientras que para ver algún tipo de recuperación será en los tres últimos meses del año próximo”, asentó.
