PILAR DANTÉS / LA RED DE ALTAMIRA
TAMPICO.- “No somos limpiapatios” dijo la directora de la Jurisdicción Sanitaria número II, Graciela Arana Franco tras manifestar que cuentan con el equipo para fumigar contra el dengue pero la población se debe comprometer primero a limpiar y ordenar su propiedad porque si se desinfecta sólo la superficie, de nada sirve pues los criaderos quedan entre los cacharros.
Detalló que cuentan con el equipo, personal e insumos para llevar a cabo la labor que solicita la ciudadanía para prevenir la proliferación del vector, el problema es que la sociedad tiene la idea de que la brigada de Salud va a llegar a limpiar casas, escuelas o terrenos cuyos propietarios soliciten la desinfección.
“A veces dicen: es que no han pasado a limpiarme el patio; nosotros no somos limpiadores de patio, nuestras brigadas son para detectar los criaderos y les dicen aquí hay que lavar, tapar, voltear, pero no somos limpiapatios, entonces sí hay que invitar a la población a que ellos hagan su limpieza y ya nosotros llegamos con la fumigación”.
Arana Franco explicó que de nada sirve limpiar sobre la basura acumulada, donde se encuentra al mosco adulto.
“Recordemos que por cada adulto que mato se quedan 30 huevecillos, fumigo pero a los 8 días otra vez va a estar, es como cuando usamos el aerosol insecticida, ellos se van acostumbrando y luego tengo que cambiar de marca porque ya no le hizo, matar el adulto es bueno, pero a lo que le vamos nosotros como Secretaría de Salud es a la prevención, hay que lavar, tapar, voltear y tirar para que no haya criadero”.
Consideró que en este sentido, falta compromiso de la población toda vez que ni en las escuelas ni en las viviendas que solicitan este servicio, se dan a la tarea de chapolear o deshacerse de los cacharros o basura para que la brigada llegue a realizar su función.
Por lo que se refiere a las zonas de riesgo, dijo que son las de todos los años; en Tampico la ribera del río, el centro de la ciudad, la colonia Morelos, Cascajal y al norte, la Borreguera mientras que en Madero ubica a la Emiliano Zapata y el Chipus, donde residen los pepenadores que viven de juntar latas y PET y no tienen la precaución de prevenir que se acumule agua en esos depósitos lo que estimula la formación de criaderos del mosco trasmisor del dengue.
“Yo puedo ir a quitar larva del margen de la laguna, pero si está lleno de pet sin tapar de nada sirve”, indicó para descartar que por el momento haya algún caso de dengue en su jurisdicción.
