FRANCISCO N: CABEZA DE LAS TRANSAS
Por Clemente Castro González
La aparición en un video de la ex secretaria de Salud, GLORIA DE
JESÚS MOLINA GAMBOA, para precisar cuál fue la función que
desempeño en el cargo, del 2017 al 2022, por órdenes de su entonces
jefe, el ahora exgobernador, FRANCISCO GARCÍA CABEZA DE
VACA, es testimonio contundente sobre las irregularidades cometidas
en el sexenio anterior.
A ella, según su mensaje, el exmandatario le confirió el manejo de los
aspectos técnico-operativos en salud, mientras que lo relacionado con
contratos y proveedurías quedó a cargo del subsecretario de
administración y finanzas, ALEJANDRO AGUILAR.
Esto para atender los compromisos económicos y políticos que tenía
CABEZA DE VACA con personajes como los hermanos CARMONA, a
los que se involucra en el negocio del Huachicol.
Significa que a MOLINA GAMBOA solo le tocó ver las cantidades
millonarias que se asignaban a proveedores y prestadores de servicios
y, dado su cargo, tenía que estampar la firma.
Lo que expresa suena lógico porque era un secreto a voces que los
“negocios” que se hacían en las dependencias estaban controlados,
de manera central, por la familia GARCÍA CABEZA DE VACA e
incondicionales.
En primera línea se ubica a los hermanos del que fuera jefe del
ejecutivo, a ISMAEL y sobre todo, a JOSÉ MANUEL, considerado el
operador de las transas y recolector de los “moches”, no solo de lo que
salía del gobierno estatal sino de obras y proveedurías de los
municipios que manejaban presupuestos considerables.
Recordemos que se puso en la alcaldía de Victoria a XICOTÉNCATL
GONZÁLEZ URESTI, un personaje a modo al que se le permitió hacer
cualquier cantidad de desfiguros y quedarse con las “feriecitas” pero el
billete grande, dicen, iba a borbotones a parar a las cuentas bancarias
o se transformaban en propiedades y negocios de los GARCÍA
CABEZA DE VACA.
Desde luego que es creíble lo que dice MOLINA GAMBOA, tan es así
que le toco relevar en la secretaría de Salud, a LYDIA MADERO
GARCIA, quien renunció al puesto, en abril del 2017, a tan solo seis
meses de haber recibido su nombramiento.
Según esto dimitió por las críticas recibidas al no contar con título de
profesional de la medicina.
En carta dirigida al gobernador, justifico su salida del gabinete debido
a problemas personales, pero hay otra versión de que en realidad
MADERO GARCÍA hizo un texto en el que denunciaba la corrupción
en salud.
Cercanos a LIDYA, en tono bajito, aseguraban que se negó a firmar
documentos que, tarde o temprano, la incriminarían como si le ocurrió
a MOLINA GAMBOA.
A propósito, igual se ventiló que, en aquel entonces, cuando se ejercía
mano dura desde la secretaría General de Gobierno, en donde
despachaba CÉSAR VERÁSTEGUI OSTOS, se obligó a MADERO
GARCÍA a poner en su renuncia el dictado de “EL TRUKO”.
Lo que ahora suelta GLORIA MOLINA, sobre el papel que llegó a
desempeñar en Salud, fortalece la versión de que a LYDIA la sacaron
o renunció, al negarse a ser parte del “cochinero”.
Se sabe que GARCÍA CABEZA DE VACA, durante el sexenio de la
corrupción, colocó a sus cuates y familiares en cargos claves, mismos
a los que se investiga o debería de hacerse, dado su participación en
el entramado que se conformó.
Lo que se documenta es que en la Comisión Estatal para la Protección
contra Riesgos Sanitarios (COEPRIS) de Tamaulipas se puso a
MARCO GUERRA GARCÍA, quien fue el recaudador de cuotas y
manejó las verificaciones del organismo.
Otro de los primos de CABEZA, HUGO GUERRA GARCÍA, fue el
titular de la secretaría de Administración en la Universidad Autónoma
de Tamaulipas (UAT), desde donde saqueó a la institución educativa.
Sobre los mencionados hay investigaciones de la Unidad de
Inteligencia Financiera (UIF).
Se entiende que GLORIA MOLINA saliera a defenderse, hasta donde
pueda, dado que no deja de ser parte de la podredumbre que se dio
en la gestión cabecista.
Más ahora que FRANCISCO N. se asume inocente de cualquier
denuncia interpuesta en su contra y grita su mentira predilecta cada
que siente la lumbre cerca: “soy perseguido político”, dice.
Lo expresó bien GLORIA: que se revise la cadena de mando ya que
no es justo llevar ante jueces a subalternos cuando los jefes
delincuenciales gozan de libertad.
Es lógico que la chiapaneca tenga mucho más que soltar en torno al
“negociazo” que hizo su exjefe. Ahí esta lo de la pandemia del COVID-
19, por citar un caso con el que se lucró pese a tratarse de vidas
humanas.
Igual hace bien MOLINA GAMBOA, ahora que rompió el silencio, en
responsabilizar a GARCÍA CABEZA DE VACA, por lo que pueda
pasarle a ella o su familia.
Habrá que ver que gestos hace el exmandatario, muy dado a
victimizarse, pese a que la realidad lo ubica en lo que es: un prófugo;
condición que se ganó a pulso al poner tierra de por medio para evadir
la acción de la justicia que, más temprano que tarde, lo alcanzará.
Seguramente habrá otros exfuncionarios que van a cantar y hasta
ciudadanos a los que se despojó de sus bienes, los cuales pasaron a
ser parte del patrimonio multimillonario de los GARCÍA CABEZA DE
VACA.
