Javier Claudio / LA RED DE ALTAMIRA
Por el producto de ventas de gasolina que se venden en Nuevo Laredo, el “subsidio” mensual local que obtiene el Servicio de Administración Tributaria (SAT) es por casi 400 millones de peso, que es lo que encarece el precio del carburante, señalaron empresarios gasolineros.
“Esta cifra es un gasto adicional que encarece el carburante y esto es solamente de lo que se venden los expendios en Nuevo Laredo. Ahora bien, si este impuesto fuera retirado, el cliente tendría un precio más accesible”, dijo Raúl Núñez Moreno, administrador de una expendedora local.
Cabe señalar que el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) en gasolina es un impuesto federal en México que se aplica a la gasolina y otros productos como el diésel, refrescos y tabaco. En 2025, las cuotas del IEPS para gasolinas son de 6.4555 pesos por litro para la Magna (menor a 91 octanos) y de 5.4513 pesos por litro para la Premium (mayor o igual a 91 octanos). Para el diésel, la cuota es de 7.0946 pesos por litro.
Hizo saber también que en México se paga IEPS por la gasolina que se consume; sin embargo, para evitar la volatilidad, la dependencia establece cada semana un estímulo fiscal con base en el tipo de cambio, precios de referencia internacionales y costos logísticos.
El entrevistado, cuyo negocio aparece adherido a la Asociación de Gasolineros de Nuevo Laredo, señaló que el Impuesto Especial de Producción y Servicios (IEPS), conocido también como subsidio representa también un sangrado a los empresarios carburantes.
“Se tiene como historial que se ha mantenido en su aplicación de manera sostenida un aumento de dos a tres centavos por litro, el que aplica sostenida y sigilosamente, lo paga el consumidor y en nada beneficia al expendedor”, dijo.
Reprochó que la autoridad de Gobierno Federal, cobra además de manera anticipada esos casi 400 millones al mes del IEPS, lo que representan un pago de alrededor de un millón de pesos de cada vez que surten combustible cada una de las 58 gasolineras existentes en la ciudad.
El pago del IEPS, agregado al del IVA, al de Pemex y al de la Comisión Reguladora de Energía (CRE), mantienen caótica la economía de la mayoría de los expendios y el precio del carburante, además del “jineteo” del subsidio por parte de la autoridad.
Asintió que el retiro del IEPS o llamado también subsidio, aliviaría el precio y lo dejaría accesible al público consumidor, hasta convertirse en un efecto consecutivo de beneficio general.
