GABRIELA ESCALANTE / LA RED DE ALTAMIRA
ALTAMIRA.- Ante una sorprendente falta de apoyo institucional, los Bomberos Voluntarios de Tamaulipas A.C. se ven obligados a adquirir una ambulancia por su cuenta, tras ser ignorados por el alcalde Armando Martínez Manríquez.
A pesar de haber presentado una solicitud formal en enero para recibir una ambulancia en comodato, el gobierno municipal ha hecho caso omiso de la petición, dejando a los bomberos en una situación crítica.
Salvador Vargas, Comandante de los Bomberos Voluntarios, expresó que tras más de seis meses de silencio por parte de las autoridades, la petición que fue entregada directamente al despacho del alcalde, parece haber sido ignorada, dejando a los bomberos en una situación precaria mientras intentan seguir atendiendo emergencias en la zona con propios recursos limitados.
Pese a las promesas de campaña del alcalde Martínez Manríquez y su proclamada preocupación por la seguridad y el bienestar de los ciudadanos, los bomberos han enfrentado un abandono total en materia de protección civil.
Los voluntarios, quienes son la primera línea de respuesta en accidentes y emergencias, han continuado con sus operaciones gracias al apoyo de la ciudadanía y la iniciativa privada.
Con la opción de obtener una ambulancia en comodato ya descartada, los bomberos han decidido que la única salida viable es comprar una ambulancia por medios propios.
Utilizando los fondos recaudados a través de actividades voluntarias y una colecta en línea, planean adquirir el vehículo en enero del próximo año.
Ante este contexto, los elementos de bomberos han creado un fondo de ahorro en línea con una duración de 150 días hasta enero de 2025, en el cual tienen como meta recaudar la cantidad de 300 mil pesos, de los cuales solo han recaudado poco más de 4 mil pesos.
Este esfuerzo de autofinanciamiento que llevan a cabo, refleja la urgencia y determinación de los voluntarios para superar la falta de apoyo gubernamental y, a pesar de la escasa cantidad recaudada hasta ahora, los bomberos expresan su sincero agradecimiento a la comunidad por su invaluable apoyo, que contrasta marcadamente con la inacción del gobierno local, incluso para los bomberos municipales que están en peores condiciones aún.
El cuartel de los Bomberos fue demolido hace casi un año y es fecha que no ha sido reconstruido, tal y como lo había prometido el alcalde Martínez.
Ahora, estos Bomberos están en situación más que precaria, operando desde una oficina móvil, en hacinamiento y con vestidores construidos por ellos mismos, de cartón, madera y piso de tierra, que en las lluvias se ha convertido en lodo.
Es así, que el jefe de la comuna ha omitido acciones que verdaderamente importan, sobre todo para el bienestar de las familias altamirenses.
