PERIÓDICO LA RED DE ALTAMIRA #Opinión

David Ed Castellanos Terán

@dect1608

Con un aumento del 3.12 por ciento al salario ordinario, el Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana (STPRM) y Petróleos Mexicanos (PEMEX) celebraron la firma del Contrato Colectivo de Trabajo 2017-2019.

Se acabaron las especulaciones, no hubo retroceso como se dijo en su momento, PEMEX y el STPRM van en equipo; tampoco quitaron privilegios de combustibles a los trabajadores sindicales, también se les respetaron los beneficios de la canasta y se mantienen en el trastocado servicio de salud de Petróleos Mexicanos, así que por ahora no pasan a fregar más al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), ni al ISSSTE; Romero sin decir mucho, celebra a carcajadas la firma pactada 20 días antes del plazo definitivo para la suscripción del acuerdo.

La vida a veces te da sorpresas y sabores amargos; guste o disguste se reflejó la buena relación entre Don Carlos Romero; José Antonio González Anaya, Director General de PEMEX y su máxima mancuerna con el ex líder nacional del PRI Pedro Joaquín Coldwell, actual Secretario de Energía del Gobierno de la República.

Las negociaciones entre ambas partes fueron catalogadas como históricas por la cordialidad y el tiempo que se llevaron para firmar el acuerdo, que siempre estuvo enfocado en el equilibrio y respeto a los derechos laborales de los trabajadores, así como la implementación de acciones que permitan seguir alcanzando los objetivos de Enrique Peña Nieto, quien ha logrado comprometer en su turbulento mandato unos 77 mil 800 millones de dólares en proyectos energéticos, cifra que se plantea rebase los 100 mil millones de dólares tan solo en 2017.

Las 36 secciones sindicales lideradas por el tamaulipeco Carlos Romero Deschamps, cerraron filas para seguir con los avances del Plan de Negocios 2017-2021, digan lo que digan ¡Don Charly, sí pitará en la Navidad del 2018! Mientras el sindicato de Pemex sigue siendo el máximo soberano.