David Ed Castellanos Terán

 

El hidalguense Secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, no titubea en mantener la negativa del gobierno sobre el presunto espionaje a periodistas, defensores de los derechos humanos y organizaciones no gubernamentales. El tema deberá ser silenciado lo más posible con información precisa favorable al gobierno peñanietista. Hay tela de donde cortar.

 

Pero mientras Peña, Osorio y compañía descifran quien filtró esa información al medio de comunicacion norteamericano, que solo por ser escrito de aquel lado del río Bravo ya es una realidad. En Tamaulipas y otras entidades de México no se  deja de sufrir la violencia.

 

El éxodo de tamaulipecos comenzó nuevamente en el principiante gobierno panista, como sucedió en el sexenio priísta de Egidio Torre Cantú, solo que en esta ocasión se da por ahora en la zona centro del estado donde más de tres cárteles se disputan no sólo el negocio de las drogas, también las extorsiones, secuestros y cobró de piso; esto ya provocó el cierre de negocios en Hidalgo, Güémez y Padilla donde las calles ahora lucen desoladas y en abandono porque sus pobladores se están escapando de la violencia que se desató en esa zona centro-norte de Tamaulipas.

 

Gasolineras, restaurantes y negocios de todo tipo están cerrando, también los agricultores y distribuidores tamaulipecos de naranja, que son los principales generadores de empleo en esta región del estado, ya cerraron sus procesos de producción debido a la violencia de alto impacto que comenzó a generarse desde hace poco más de 15 días sin que nadie haya podido ayudarlos.

 

Son más de tres cárteles de la droga los que se disputan esa región naranjera de Tamaulipas que abarca los municipios de Güémez, Hidalgo y Padilla, incluso apenas el viernes pasado dos cadáveres decapitados fueron abandonados en la carretera Victoria-Monterrey a la altura del poblado El Barretal, donde últimamente ha habido situaciones de riesgo entre los grupos que pretenden el control de la plaza que comprende los ejidos El Plan de Ayala, El Carmen y ya mencionado Barretal; cabe precisar que en la zona en disputa hay al menos unas 35 mil hectáreas de naranja, limón italiano y toronja donde se genera una producción superior a las 800 mil toneladas anuales de estos diversos productos y bajo el control de los crimínales podría ser una fuente de ingresos para continuar su operatividad criminal y seguir asfixiando a los tamaulipecos que ni con el espionaje la ven llegar.