LUPITA TORRES / LA RED DE ALTAMIRA
TAMPICO.- Con el inicio de la Cuaresma, miles de feligreses acudieron a las iglesias de la localidad para participar en el Miércoles de Ceniza; durante la misa celebrada en la Catedral de Tampico, el obispo de la Diócesis, José Armando Álvarez Cano llamó a la comunidad en general a ayunar en la corrupción y en la violencia, principalmente contra la mujer. Recordó que estos cuarenta días son un período de reconversión, de arrepentimiento, de abstinencia.
En punto de las siete de la mañana dio inicio la celebración eclesiástica en el templo principal del catolicismo en esta ciudad.
“La penitencia de cuaresma es una invitación de sentarse al ayuno, que es lo más significativo, pero el ayuno no solo es de alimentos, sino de ayunar de violencia, ayunar de ofensas de unos con otros, ayunar inclusive en el hogar respetando a las personas y sobre todo como sociedad ayunar de la corrupción, de la ingobernabilidad, no sólo es un llamado personal a cada cristiano, sino un llamado a la conversión de parte de la sociedad de todos esos vicios que tenemos”.
Durante el sermón y a nombre de la iglesia invitó a todos a volverse a Dios, a cambiar las actitudes desde la fe que tienen los católicos pues cuando uno se abstiene de criticar a los demás, cuando se abstiene de estar molestando a las personas en nuestra casa, “ese es el verdadero ayuno”, sentenció.
“No más violencia contra las mujeres, nosotros hemos vivido con tristeza toda esta violencia que se ha venido realizando contra las mujeres de manera especial y no quisiéramos nosotros centrarnos como en una moda, sino reconocer con responsabilidad el problema que existe, una violencia que inicia desde la familia con el poco respeto hacia las mujeres, con la manera en cómo se trata a ellas, la abstinencia también nace de decir abstente de la violencia, de criticar, porque la violencia no solo es física sino de humillación, a veces ignorar”.
Enfatizó que no sólo es decir “voy a dejar de tomar tal o cual cosa”, sino de privarse de todo aquello que está reñido con la falta de valores en la sociedad a la que pertenecemos y que actualmente se encuentra lacerada.
Durante la eucaristía, el obispo procedió a la imposición de ceniza a los feligreses que acudieron esta mañana, a pesar del frío, a escuchar la palabra de Dios y a participar en el inicio del período de Cuaresma.
