ESPECIAL / LA RED
MATAMOROS.- La madre de Aranza, la niña de siete años que murió durante un operativo de seguridad en Matamoros, denunció que un helicóptero disparó contra la camioneta en la que viajaba su familia y que, después de la muerte de la menor, la aeronave presuntamente continuó atacando el vehículo cuando sus otros tres hijos intentaban ponerse a salvo.
En entrevista con la periodista Azucena Uresti, la mujer relató los momentos en que su hija recibió un disparo mientras permanecían dentro de la camioneta.
“Una de mis hijas me dice, mami, yo tengo miedo. Entonces yo lo que hago es nada más recargar su espalda, el asiento, le digo, hazte para acá”, recordó.
Segundos después escuchó una detonación que comparó con el estallido de un cohete. Fue entonces cuando una de sus hijas mayores le advirtió lo ocurrido.
“La grandecita de las cuatro me dice, mami, ya mataron a China”, narró, al referirse al apodo de Aranza. La niña cayó sobre una de sus piernas y la madre la tomó entre sus brazos, mientras intentaba alertar a su esposo.
“Yo le vuelvo a tocar la ventana a mi esposo y le digo, ábreme, ya me mataron la niña”.
Cuando logró salir de la camioneta, descubrió que también estaba lesionada de una rodilla. Sin poder caminar, comenzó a arrastrarse hacia una parcela cercana con su hija en brazos.
“Entonces yo lo que hago con mi niña en brazos es arrastrarme hacia una parcela. Y el helicóptero seguía arriba de nosotros volando, volando”, declaró.
Según su testimonio, el padre de la menor reclamó a los tripulantes de la aeronave por lo sucedido.
“Miren, miren lo que hicieron, miren lo que hicieron”, gritaba el hombre, de acuerdo con el relato.
La mujer aseguró que, mientras intentaban buscar ayuda, su hijo de 13 años comenzó a retroceder la camioneta con sus otros tres hermanos menores a bordo. Fue entonces, sostuvo, cuando el helicóptero presuntamente los siguió y volvió a disparar.
