Carlos Juárez / LA RED DE ALTAMIRA
ALTAMIRA. – La producción de soya en Altamira atraviesa una de sus peores crisis, el dirigente campesino José Enríquez Reyes reconoció que el alto costo de la semilla, sumado a la falta de lluvias y la escasa demanda, ha llevado a que los agricultores dejen de sembrar esta leguminosa, que en su momento posicionó al municipio como uno de los principales productores a nivel nacional.
“Antes se trabajaban más de 38 hectáreas con soya, hoy apenas si llegamos a 10”, lamentó Enríquez Reyes, al señalar que el panorama para los productores es cada vez más desalentador debido a la falta de apoyos, el incremento en los insumos agrícolas y las condiciones climáticas adversas.
Agregó que la falta de agua en la región ha sido un factor determinante para abandonar el cultivo, ya que sin lluvias no hay manera de sostener una siembra rentable.
“Muchos campesinos ya no ven viable trabajar la soya, se han enfocado en otras actividades o simplemente dejaron el campo”, expresó.
El dirigente hizo un llamado a las autoridades estatales y federales para que se implementen estrategias de apoyo al sector agrícola, que permitan recuperar la productividad en la zona y evitar que más hectáreas queden en el abandono.
