Pilar Dantés / LA RED DE ALTAMIRA
TAMPICO. – Para evitar que Tampico continúe perdiendo parte de su valor histórico y cultural edificado, es fundamental que los propietarios de los inmuebles asuman un papel activo en su conservación, ya que son los responsables directos de su mantenimiento, señaló la arquitecta Olga Méndez Hernández, representante del Comité Internacional de Monumentos y Sitios (Icomos), asociado a la Unesco.
La especialista destacó que quienes poseen o habitan edificios con valor histórico y artístico deben ser los principales interesados en su rescate, mientras que las autoridades reguladoras pueden participar como acompañantes, orientando y proponiendo alternativas para la intervención adecuada de estos espacios.
Méndez Hernández explicó que la conservación de estos inmuebles requiere procedimientos especiales, debido a sus características arquitectónicas y al valor que representan para la identidad de la ciudad, por lo que no basta con mejorar únicamente la apariencia de las fachadas.
“Debe haber primeramente estabilidad estructural. No basta con hermosear los inmuebles y sobre todo aquellos que son históricos, donde no se debe utilizar cemento”, puntualizó.
La representante de Icomos resaltó que las intervenciones en edificios históricos deben realizarse con materiales autorizados por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), además del uso de elementos tradicionales como cal y arena, así como la participación de especialistas en conservación.
“Debe haber una intervención con respeto y sin materiales para la construcción y amigables con el medio ambiente, además del apoyo de especialistas”, indicó.
La arquitecta consideró que en el rescate del patrimonio edificado debe existir coordinación entre distintas dependencias y organismos, entre ellos Protección Civil, la Asociación de Conservadores del Estado de Tamaulipas (ACEHTAM), Obras Públicas, el INAH y áreas relacionadas con la protección cultural.
Añadió que además del Centro Histórico, existen otros puntos de Tampico con infraestructura histórica que requieren atención, como la avenida Hidalgo, el Paseo La Cortadura y las calles Francisco I. Madero y Zaragoza.
