Por Raúl Hernández Moreno
-Puente 3 y bulevar Colosio
-Cifra récord en cruces
-Las presiones de Trump van a seguir
Antes de que se construyera el bulevar Luis Donaldo Colosio y el puente internacional 3, los camiones con mercancías de importación y exportación, cruzaban la línea divisoria por el puente 2. Entre semana, la fila de unidades de exportación alcanzaba varios kilómetros, por la avenida Degollado y no era raro que cruzara la Paseo Colón, lo que complicaba el tráfico de los vehículos ligeros, porque el paso era el mismo.
Arturo Cortés Villada inició en 1991 los trabajos para la construcción del bulevar Luis Donaldo Colosio, para lo cual negoció con los propietarios de los terrenos por donde pasaría el camino, para que accedieran a vender. También tuvo que convencer a docenas de familias que tenían muchos años viviendo a unos pocos metros del puente 2, dedicados a colectar cartón que traían de los negocios del centro de Laredo, lo vendían a empresas especializadas y de eso vivían. Convencerlos no fue fácil, porque se les quería mudar a otro lugar, construirles y rentarles, a lo que ellos se oponían, pues no tenían escrituras, pero si el derecho de posesión. Eran propietarios, pues.
Se les construyeron casas en la colonia Solidaridad y fue así que se mudaron. La mayoría de los particulares afectados por el trazo del bulevar, aceptaron el pago que les ofreció el ayuntamiento. Unos pocos se opusieron, como el exalcalde Ernesto Ferrara, que pretendía un precio exorbitante y su predio se expropió y se le pago a valor catastral.
El trienio de Cortés Villada terminó y Horacio Garza continuó las negociaciones con los propietarios afectados y finalmente el bulevar se hizo y por ahí fueron canalizados los camiones de carga, con lo cual se quitó el tráfico dentro de la ciudad, con el consecuente daño a las calles.
A fines de 1999 se autorizó el puente 3 y la construcción se asignó a una empresa integrada por agentes aduanales y transportistas que pusieron muchas trabas y Horacio Garza, en su segundo período como alcalde, decidió cancelarles el proyecto, lo asumió el gobierno municipal y en un tiempo récord de cuatro meses quedó terminado y fue inaugurado en abril de 2000 por el presidente Ernesto Zedillo Ponce de León.
Horacio estuvo muy pendiente de la construcción del puente. Se presentaba a supervisar la obra, en el día, en la madrugada -se trabajó las 24 horas del día- y los ingenieros le presentaban un informe de los avances. Fueron días de mucha tensión para el arquitecto José Luis Palos, responsable de la construcción.
Cuando el puente inició operaciones, transitaban diariamente unos mil 800 camiones de importación, exportación y vacíos; 25 años después, por estos días se ha alcanzado una cifra récord de 19 mil 700 unidades diarias, de acuerdo con el delegado de la Cámara Nacional de Autotransporte de Carga, Héctor Hinojosa.
El crecimiento del movimiento comercial ha sido constante desde el 2000 a la fecha, incluso durante la pandemia. Construirlo, junto con el bulevar, fue un gran acierto que sigue beneficiando a Nuevo Laredo.
En otro tema, si bien es cierto que Donald Trump aclaró que no habrá aranceles para los productos que se importan hacia Estados Unidos bajo el amparo del T-Mec, las letras chiquitas del contrato, esas que pocos ven, indican que por esa vía México importa el 49.5 por ciento, lo que los deja exentos.
En cambio, no entran en ese rango el resto de los productos y a esos se les van a aplicar aranceles, como la cerveza en latas de aluminio, el tequila, refrigeradores, acero, aluminio.
Encima, ya dijo que el Tratado de Libre Comercio con México, vigente desde hace 31 años, fue un error, y buscará eliminarlo en el 2026, cuando toca revisión.
No hay que echar las campanas al vuelo. Las presiones van a seguir.
Por otro lado, la secretaria de Educación en Tamaulipas Lucía Aimé Castillo compareció ante el Congreso, para desglosar información sobre el Tercer Informe de gobernador y admitió que en el reciente conflicto entre la SET y el SNTE, ella se mantuvo al margen y fue Américo Villarreal quien dialogó y negocio con el líder magisterial Arnulfo Rodríguez.
En este diálogo el mandatario ofreció dar respuesta pronta a cada una de los planteamientos del magisterio.
Aimé debe retirarse, para evitarle problemas al gobernador. La SET le quedó grande y es hora de que lo reconozca.
