Por: Juan R. de la Sota

A partir de este jueves se liberó el precio de las gasolinas en Tamaulipas, acción del Gobierno Federal que no agradece mucho la sociedad, porque el beneficio, si así lo deciden los concesionarios de este servicio, provocaría risa o burlas, porque sería irrisorio y ridículo.

Los empresarios de gasolineras operan de manera unida y coordinada y jamás acordarán acciones para generar fuertes pérdidas de ganancia.

La denominada flexibilización de los mercados  de gasolina y diesel para la zona del noreste que promueven funcionarios federales y representantes de diversos organismos, en nada ayuda al público consumidor.

Ellos, ni tan siquiera saben, si bajará o aumentará el costo de los combustibles, al establecer que los precios están sujetos al libre mercado, así como dependerá de cada concesionario, marca y región.

Si la sociedad tiene suerte, los concesionarios de este servicio saldrán a hacerse los héroes o salvadores de la economía familiar, reduciendo el precio por litro no más de 10 o 15 centavos, descuento que casi nada favorecería a la población.

Reitero, la medida no genera beneplácito entre la ciudadanía, pues gozan de la libertad de aplicar el precio que les convenga al litro de diesel y gasolinas magna y Premium, el cual pueden mantenerlo, subirlo o reducirlo, por lo que será su decisión establecer su costo y determinar el margen de ganancia que quieran obtener.

El Gobierno no decreto bajar o subir el precio de las gasolinas, dejó en libertad a los concesionarios de las estaciones de servicio establecer su precio, mismos que estarán bajo permanente vigilancia por parte de las distintas autoridades competentes para vitar cometan abusos.

Una vez que ha sido liberado el precio de las gasolinas, los comerciantes, así como lo han hecho cuando se elevan los precios de los combustibles, también deberían proceder a disminuir los costos de los productos de la canasta básica, si las estaciones de servicio aplican rebajas.

También se hagan descuentos en los servicios públicos del transporte, agua, luz, drenaje y otros, dado que al momento que autorizaron aumentos al costo de los combustibles, ya se estaba anunciando una serie de incrementos que perjudicaron enormemente las finanzas de las familias.

Los comerciantes y prestadores de servicios, difícilmente reducirán sus precios y tarifas, se harán los occisos, los que no saben o no entienden la medida, sin embargo, esta liberación, al menos los obligará a no aplicar nuevos aumentos, dado que no tendrán justificación.

El que compitan en precios empresarios de gasolinas de Tamaulipas y de varios Estados del País, no tiene sentido, porque reitero se ponen de acuerdo y establecen un mismo precio todas las estaciones de servicio, para no resultar perjudicados en sus ganancias, esto nadie se los impedirá.

Si realmente el Gobierno quiere beneficiar a la población, lo que debería impulsar es la llegada de empresas extrajeras que vendan gasolina, las cuales sí representarían una real competencia para los empresarios mexicanos, ya que los primeros sí ofrecerían más barato el litro del combustible.

Nuevamente el Gobierno saluda con sobrero ajeno, pues trata de hacer ver a la población que le hace un favor liberando el precio de las gasolinas, cuando son los concesionarios de este servicio los que deberán hacer un esfuerzo para reducir el precio por litro.

El gobierno ayudaría a la gente, si aporta un buen subsidio a los empresarios, para que la gasolina se venda a bajo costo en todas las zonas de Tamaulipas y el país, ya que es injusto que en algunos municipios su costo sea menor y en otros su precio sea mayor, cuando todos los ciudadanos tienen los mismos derechos.

La medida ya fue autorizada y es responsabilidad del Gobierno ejercer vigilancia para que los concesionarios no abusen. En esto no existe mucho riesgo de dañar a los consumidores.

Donde sí lo hay, es en la entrega de litros, ya que en muchas estaciones de servicio practican el robo, al hacer una entrega incompleta y la venta de gasolina de procedencia ilícita, de la cual se desconoce su calidad.

Esos son factores que podrían seguir utilizando empresarios corruptos para continuar robando y defraudando a los consumidores y enriqueciéndose ilícitamente.

La Procuraduría Federal del Consumidor, PGR y otras autoridades, tendrán que reforzar las acciones de vigilancia y combate al robo de gasolina en las estaciones de servicio, para impedir que esto se registre y proceder contra los presuntos responsables.

De nada servirá que a los consumidores les bajen 10 o 15 centavos al precio de las gasolinas, si se están entregando litros incompletos, por ello ya es hora que las autoridades competentes trabajen con seriedad y responsabilidad para proteger verdaderamente los intereses de la sociedad y no las irregularidades de este tipo de empresarios.