SON FACTORES QUE LOS EMPUJAN A COMETER ACTOS COMO LOS QUE SE HAN VISTO
El director del Hospital Psiquiátrico de Tampico, Alejandro Cruz Rosas, opinó que es necesario que principalmente los padres de familia, maestros y toda la sociedad se involucren y pongan más atención a sus hijos para evitar este tipo de situaciones sean ejemplo a seguir para otros pequeños.
LUPITA TORRES / LA RED DE ALTAMIRA
TAMPICO.- Los niños proyectan su enojo, su frustración y tienden a imitar las malas conductas por el ambiente del que están rodeados muchas veces desde el seno familiar, el estar expuestos a un ambiente violento, la falta de valores, así como situaciones que ocurren en otros países y que se replican en las redes sociales, son factores que los empujan a cometer actos como el del menor que amenaza a su maestra, a sus compañeros o a la persona que detone su cólera.
El director del Hospital Psiquiátrico de Tampico, Alejandro Cruz Rosas, opinó que es necesario que principalmente los padres de familia, maestros y toda la sociedad se involucren y pongan más atención a sus hijos para evitar este tipo de situaciones sean ejemplo a seguir para otros pequeños.
“Es más que nada el tipo de vida que se tiene actualmente, es un factor que va a influir, si lo vemos como algo cotidiano de la vida diaria, el niño no lo le va a ver la gravedad de la situación, y también tiene que ver con el ambiente familiar, como está constituida la familia y que muchas veces los valores no están bien cimentados y eso lleva que los niños se expresen su enojo, su frustración con este tipo de conductas”.
El especialista reconoció que tal vez son conductas aprendidas o imitadas al tener acceso a redes sociales, a información en internet o en la televisión que a cualquier hora pasan ese tipo de información sin restringirla, y los niños están más ávidos de todo eso y lo que les llama la atención lo ponen en práctica en ocasiones, en la primera oportunidad sin medir las consecuencias.
“Si vieron que ocurrió alguna situación en alguna otra ciudad pues ellos lo van a imitar, no por el sentido de hacerlo, pero sí de crear esa acción de atemorizar, entonces eso tiene que ver con el niño y la familia”.
Para prevenir, recomendó a los padres que vigilen a sus hijos en relación a lo que están expuestos, que no les permita tan fácil acceso a un celular o una tablet, porque él va a estar navegando y manipulando información de la que ellos no tendrán conocimiento y pueden dejarse influenciar.
“Y lo otro también como vamos a establecer reglas y limites en casa, si desde ahí estamos viendo que el niño es intolerante, irritable, hace berrinche, obviamente en la escuela en donde los maestros no tienen esa función de ser segundos padres, porque solo tienen una función educativa, la parte académica, la parte del desarrollo humano es de los padres, entonces, si eso está fallando en la casa se va a replicar o manifestar en la escuela”, sentenció.
Es por ese motivo, insistió, que los padres deben cambiar esos hábitos en los niños, y no descartó que también los padres tengan ese tipo de comportamiento, intolerantes, irritables, violentos y llegan a crear problemas, pues son las conductas que los niños más imitan, la de los mayores en casa.
“Si los niños se dan cuenta que sus papás por cualquier cosa se enoja, agrede e insulta, o mamá tiene conflictos con su vecina y le hizo un escándalo el niño, va a hacer exactamente lo mismo en la escuela, el niño es un imitador, aprende por imitación, lo que está viendo lo va a repetir”.
Entonces, dejó en claro que se debe de tener presente que los niños están imitando las cosas que se están dando en el entorno que desgraciadamente es violento en la sociedad actual, que el grado de violencia alcanzado lo ven como normal o natural y los niños que no tienen un comparativo, tienden a actuar de la misma forma considerando que es lo que conocen, por lo que hay que prestar especial atención con lo que se permite que el menor vea o escucha en su entorno.
