Eduardo García / LA RED DE ALTAMIRA
ALTAMIRA. – Un nuevo derrame de petróleo sorprendió este miércoles a los habitantes del Fraccionamiento Villas del Sol, esta vez en la calle Emiliano Zapata.
Desde temprana hora, los vecinos detectaron un intenso olor a hidrocarburo, y al inspeccionar, notaron que el crudo brotaba de alcantarillas, banquetas e incluso en los patios de algunas viviendas.
Al menos 20 familias resultaron afectadas por este incidente, que ocurre apenas días después de un suceso similar en la misma zona.
La situación generó preocupación entre los vecinos, quienes de inmediato dieron aviso a las autoridades.
El alcalde de Altamira, Armando Martínez Manríquez, acudió al lugar acompañado de personal de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa).
Durante su visita, explicó que el derrame se originó tras la entrada en operación de un ducto de Pemex que llevaba dos décadas en desuso.
El pasado viernes, los residentes ya habían enfrentado un episodio similar, cuando el crudo emergió en las calles, lo que activó la movilización de cuadrillas de Petróleos Mexicanos para su reparación y limpieza, sin embargo, este miércoles la fuga volvió a repetirse.
Ante la emergencia, el alcalde exhortó a las familias a trasladarse a un refugio temporal, asegurando que habría vigilancia en sus hogares para evitar robos, no obstante, los afectados se negaron a abandonar sus viviendas por temor a perder su patrimonio.
Vecinos reportaron que desde la primera fuga, Pemex ha retirado entre seis y siete pipas llenas de hidrocarburo. Areli Ramírez, una de las afectadas, relató que el petróleo comenzó a brotar debajo de su vehículo, obligándola a moverlo para evitar daños mayores.
Por su parte, el alcalde aseguró que Pemex ya cerró el ducto y que solo queda el remanente del hidrocarburo en las tuberías. Mientras tanto, cuadrillas de la empresa continúan con las labores de limpieza para mitigar los efectos del derrame.
